Alejo Supply: "Que no haya muertos en la calle es una respuesta de la cuarentena"

Ambito Nacional

Asegura que bajar en cerca de un millón de personas la circulación sería un resultado "extraordinario". Medida clave que empieza a regir desde hoy a para evitar el regreso a la fase 1.

Desde las 0 de hoy todos los permisos especiales para circular en AMBA están vencidos. Así lo confirmó en la noche del miércoles Alberto Fernández con el fin de disminuir la cantidad de gente que utiliza el transporte público. Es por esto que, a partir de ahora, tanto colectivos como trenes y subtes serán exclusividad de los trabajadores esenciales. “Cuando planteamos el primer cambio de permisos, la circulación en los transportes públicos era de 8.900.000 personas. Hoy, tres semanas después, es de 9.150.000”, asegura en diálogo con Ámbito el subsecretario de Transporte bonaerense Alejo Supply.

Periodista: ¿A qué número se pretende llegar con esta acción?

Alejo Supply: Hay que frenar el ascenso de circulación y reducirlo lo más que se pueda. Si logramos llegar a los 8 millones sería extraordinario. Pero no es fácil bajar a esta cantidad de gente porque las características de hoy no son las mismas que las de hace un mes por el propio tiempo transcurrido, las necesidades de la gente y la apertura que hubo.

P.: ¿Cree que para que haya una baja pronunciada deberían desactivarse algunas actividades económicas?

A.S.: No todas las medidas necesariamente tienen que tomarse al mismo tiempo. Son situaciones muy concretas para esta etapa. Más adelante, los que toman las decisiones finales podrán resolver al respecto. Pero también venimos hablando de cómo se podría disolver la hora pico y cambiar el horario de entrada o salida de los trabajadores.

P.: Se habla de volver a la Fase 1. ¿El éxito o no de esta medida podría ser clave en esta línea?

A.S.: De volver a la Fase 1 sería por algo multicausal como ocupación de camas y circulación, entre otras cosas. Está claro que nadie quiere volver, pero sabemos que cuando damos diez pasos para adelante a veces hay uno que es para atrás. Pero eso es algo que se verá en los indicadores que tienen los que toman las decisiones epidemiológicas.

P.: ¿El achatamiento en la curva de contagio durante buena parte de la cuarentena se vuelve en contra a la hora de concientizar a la población sobre los peligros de la circulación?

A.S.: Sin duda. El éxito de las políticas que se tomaron en líneas generales generó la falta de saturación del sistema de salud. La gente piensa que está todo bien y se pregunta por qué estamos adentro. La respuesta es esa. Que justamente no hay muertos en las calles es la respuesta clara de la cuarentena.

P.: La semana pasada se viralizó una imagen de cómo viajaba la gente en el San Martín y hubo críticas de algunos sectores por el hacinamiento en pleno aislamiento. ¿Qué medidas concretas va a tomar para que no vuelva a suceder?

A.S.: A nadie le gusta ver esa aglomeración pero tenemos que entender que se dio por distintas situaciones. La gente no está viajando así todo el día. Fue algo particular por un falso positivo. Y los protocolos funcionaron perfecto luego porque se aisló a 100 personas de manera inmediata. La Provincia le pidió a Nación que tenga colectivos alternativos para trasladar gente en caso de que haya mucha afluencia en determinado horario ya que no podemos elevar la oferta de trenes porque cortaríamos la circulación de los autos por la barrera.

P.: ¿Se tomaron en cuenta otros modelos de transporte llevados a cabo en otros países durante esta pandemia o se trabaja sobre las propias dificultades?

A.S.: Estuve reviendo la situación de algunos países con experiencia previa y, por el contrario, en Argentina, con más tiempo de reacción pero sin las mismas herramientas, no tembló el pulso para cortar el transporte por tierra y por aire, tanto internacional como interno. Son medidas que no muchos utilizaron.

P.: Bajo este marco, ¿en qué situación están las empresas de colectivos?

A.S.: La demanda cayó en toda la Provincia y se rompió la ecuación económica del transporte. Pero el trabajo que lleva adelante el Estado con la UTA y las empresas de colectivos es excelente. Me sorprendí gratamente al ver cómo los propios trabajadores nos acercan propuestas de cuidado. La situación es compleja porque para tener en cuenta en términos gruesos: un tercio de los ingresos de las empresas es por recaudación y las otras dos partes por subsidio. Al caerse ese tercio se volvió compleja la ecuación. Es lo mismo que sucede en otros rubros. Por eso el Estado, los gremios y las empresas tenemos que poner el hombro.

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