12 de enero 2004 - 00:00

Vértigo en el primer mes de gobernadores

Por lo pronto, 9 mandatarios sellaron el Plan de Financiamiento Ordenado (PFO) 2004 con Roberto Lavagna, un pacto que establece control y eficientización fiscal, con tendencia a lograr superávit, a cambio del financiamiento de las deudas con organismos multilaterales de crédito.

En el pelotón se cuentan Felipe Solá (Buenos Aires), Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca), Roy Nikisch (Chaco), Gildo Insfrán (Formosa), Eduardo Fellner (Jujuy), Carlos Rovira (Misiones), Miguel Sáiz (Río Negro), José Alperovich (Tucumán) y Aníbal Ibarra (Ciudad de Buenos Aires).

A diferencia de los años anteriores, el PFO está siendo firmado con mucha anticipación, con la intención de Lavagna de demostrar al FMI un ordenamiento de las cuentas locales.

Un denominador común de los acuerdos es la palabra superávit, que figurará en la mayoría de los pactos 2004.

Es precisamente esta tensión entre el equilibrio fiscal y el reclamo de los gremios uno de los ejes que más hicieron sudar a los gobernadores entrantes en estos primeros días de mandato.

El caso más representativo es el del santafesino Jorge Obeid, a quien los sindicatos le pararon la provincia apenas asumió.

En esta provincia, la administración sospecha de que detrás de los paros hay una
jugada política ya que al saliente Carlos Reutemann le realizaron escasas protestas.

Obeid asegura que sólo dará aumentos si las cuentas dan para eso y que hasta ahora
los números son más escuetos de lo que anunciaron sus antecesores en la Casa Gris.

Menos austeras, Buenos Aires, Río Negro, Santiago del Estero y Tierra del Fuego otorgaron aumentos salariales a los empleados del Estado, en su mayoría reposición de quitas que datan de administraciones pasadas.

En Buenos Aires se dispuso de
$ 750 millones para los aumentos en el Presupuesto 2004. En Santiago del Estero hubo un aumento de $ 50 para toda la planta de personal y se dispuso el reintegro de 50% de un saldo pendiente de una quita que data de 1995. En Río Negro se volvió a subir la quita de 10% que regía en los salarios. Y en Tierra del Fuego el aumento sería de 30 por ciento.

• Achique

No es, como se puede apreciar, la mayoría de los distritos. En el otro extremo, Córdoba y Entre Ríos avanzaron en el achicamiento de la planta de la administración pública mientras que Chubut, Catamarca, San Juan y Río Negro se encuentran en la etapa de revisión de contratos para evaluar posibles tijeretazos.

En tanto, los
bancos provinciales proyectan para este año un despegue de los créditos gracias a la liquidez de la que hoy goza la mayoría de las instituciones.

Si bien sólo
Córdoba y Buenos Aires anunciaron nuevas líneas orientadas al mercado hipotecario, el resto de la banca pública proyecta reforzar sus préstamos personales y para pymes.

En Buenos Aires, Solá lanzó la nueva línea de créditos hipotecarios
BAPRO Casa, que comenzará a ofrecer el Banco Provincia desde esta semana. Será de hasta $ 150 mil para la compra, refacción o ampliación de una vivienda, por un total de $ 50 millones.

En Córdoba sólo falta la publicación de la resolución del
Banco Central para reencuadrar al Banco de Córdoba, convertido en sociedad anónima, de manera tal que la entidad pueda prestar entre $ 400 y $ 500 millones en créditos hipotecarios personales, prendarios, comerciales y para comercio exterior.

El primer mes de gobierno, por otra parte, no estuvo exento de
peleas interprovinciales. En este rubro se lleva el primer premio la disputa por la promoción industrial entre las beneficiarias Catamarca, La Rioja, San Juan y San Luis, y su vecina Mendoza. Un pleito que llegó a la Justicia y en el cual no está ausente el gobierno de Néstor Kirchner.

Es que la administración central dictó un
decreto para extender el plazo de las promociones, lo que fue rechazado ante la Justicia por los mendocinos.

Sobre este punto hay dos fallos contradictorios en la Justicia, por lo que no se descarta que el tema llegue a la
Corte Suprema de Justicia de la Nación. También los presupuestos 2004 recibieron importantes avances en las legislaturas provinciales de la mano de las renovadas gestiones en su primer mes aniversario.

Es el caso de
Buenos Aires, donde Solá no sólo obtuvo permiso para aumentar salarios, sino para renegociar la deuda externa junto a Nación llegado el caso y aumentar la presión impositiva en algunos rubros, como el automotor, hasta en 80 por ciento.

Dejá tu comentario

Te puede interesar