30 de noviembre 2004 - 00:00

Ya rechazan gobernadores comenzar clases en febrero

Incluso, en esa línea, el secretario de Turismo nacional, Enrique Meyer, admitió que una medida de esas caracteríticas «lógicamente perjudicará» a los empresarios turísticos en el último tramo de la temporada de verano. Las provincias que más complicaciones tuvieron este año, como Buenos Aires, Santiago del Estero, Chaco, Catamarca, Río Negro, Chubut y La Rioja, ya hicieron saber su oposición respecto de adelantar el cronograma a febrero de 2005.
En tanto que desde otros distritos, como Santa Fe, Neuquén y Córdoba, indicaron que la propuesta nacional
«está en estudio», mientras que Entre Ríos, por caso, ya decidió que las clases no comenzarán el 7 de marzo, como estaba previsto, pero el adelantamiento sólo será de una semana, al 1 de ese mes. A su vez, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires informó oficialmente que el ciclo lectivo se iniciará el 7 de marzo.
 Potestad
En todos los casos, los gobiernos están dando a conocer cuál será su decisión en el nivel educativo para 2005, ya que
cada provincia es responsable de determinar la fecha de inicio de clases, tal como resaltó ayer el viceministro de Educación nacional, Alberto Sileoni.
Desde el sector gremial tampoco se hacen eco de la propuesta nacional. «El ministro (de Educación, Daniel) Filmus puede sugerir que comiencen las clases en febrero», pero «si los conflictos que hoy están planteados se trasladan así como están para el año próximo, la única diferencia es que los paros van a comenzar en febrero en lugar de comenzar en marzo», afirmó ayer el secretario general de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la Argentina (CTERA), Hugo Yasky.
Cada caso provincial presenta sus particularidades. Buenos Aires -el distrito que reúne la mayor matrícula de alumnos del país- ratificó que las clases comenzarán el 7 de marzo y su director de Educación, Mario Oporto, aseguró que se completaron 170 días de clases este año. Actualmente, esta provincia se encuentra en medio de un conflicto con sus docentes (ver aparte). Pese a que existe una ley nacional que obliga a las provincias a cumplir con la meta de 180 días de clases por año, Oporto calificó ese objetivo como «simbólico» y señaló que prefiere «medir en horas y no en días» la cantidad de clases.
En Río Negro, en tanto, el vocal del Consejo de Educación, Nilo Fulvi, dijo que «no hay probabilidades de adelantamiento» y postuló que para recuperar días perdidos «siempre queda la posibilidad de eliminar algunos días de asueto». Como fecha tentativa de inicio de clases, apuntan al 1 de marzo.
Asimismo,
en Catamarca t ienen una postura similar, pese a haber perdido 35 días de clases como coletazo del impacto del sismo de setiembre. En Santiago del Estero, el secretario de Educación de la intervención federal, Manuel Gómez, anunció que las clases comenzarán el 1 de marzo y que no se adelantarán debido a que el 27 de febrero se celebrarán las elecciones a gobernador, vice y diputados.

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