“Argentina, 1985”: emotiva y tensa reconstrucción de juicio histórico

Espectáculos

Impecable Ricardo Darín como Strassera, un hombre que no imaginaba el papel
que le tocó cumplir.

“Argentina, 1985” es un film dinámico y con su célebre discurso resumido, contenido, lógicamente emotivo, que no está exactamente al final, porque la obra sigue unos minutos más, como siguió la historia que allí cuenta, y como sigue en todas partes la lucha por el imperio de la ley, la humanidad y la Justicia.

La historia es la del juicio a las Juntas Militares, encarado por los fiscales Julio César Strassera, Luis Moreno Ocampo y un grupo de asistentes veinteañeros. Pero, más que eso, es la historia del arriesgado comienzo de la democracia que estamos viviendo, del trabajo de gente joven para revelar los secretos del poder, y es, sobre todo, la historia de alguien que quizá nunca quiso ser un héroe civil, hasta que las circunstancias lo llevaron a encarar el peligro. Esto último suena a película norteamericana clásica, modelo ’70, pero ahí está justamente la razón por la cual esta misma semana se estrena en EE.UU., toda España y otros mercados, y una plataforma ha dispuesto para dentro de un mes su estreno simultáneo en 240 países, algo único para nuestro cine.

El tono se marca desde el comienzo: vemos al personaje protagónico de espaldas rumbo a su casa, ya calculamos cuán fácilmente podría sufrir un seguimiento, un atentado, pero apenas llega al hogar empieza una situación graciosa con el hijo, donde se revela otra clase de seguimiento, bien de padre guardabosque, junto a una pizca de persecuta muy propia de esos tiempos. Así va el resto, equilibrando el humor con los temores, con las revelaciones tremendas, que también las hay. Hay un equilibrio también frente a las miradas políticas actuales, y una mano hábil, experimentada, para la narración, para la asignación de los equipos, la organización de cada detalle, y la precisión y el lucimiento de cada intérprete. En esos detalles entra, por ejemplo, un plano brevísimo, muy consistente. El hombre ha recibido su misión. Sabe que será riesgosa. En ese plano, está bajando por el ascensor, la luz es rojiza, y queda evidente, está bajando a los infiernos. Y entra también en los detalles una charla muy linda con la esposa en la penumbra del hogar. Alejandra Flechner interpreta a la esposa. Tiene pocas apariciones, pero ese papel va a quedar entre lo más destacado de su carrera, porque es cálido e impecable.

Así cada intérprete. Ricardo Darin es el fiscal Strassera, Peter Lanzani el adjunto Moreno Ocampo, capaz de cuestionarlo, y ahí nomás están el chico Santiago Armas, feliz revelación; Héctor Díaz, el abogado sobrador (se luce este año, viene de hacer el peluquero Alcaraz de “Santa Evita”); Susana Pampín la madre reaccionaria del fiscal adjunto; Gabriel Fernández, el operador político; Laura Paredes como la científica Adriana Calvo de Laborde, testigo primordial, Claudio Da Passano como el dramaturgo socialista Carlos Somigliana, que ayudó a escribir el famoso alegato del “Nunca más”; Carlos Portaluppi, impecable en el papel del juez León Arslanian (a quien, sin embargo, no se menciona por su nombre y apellido), y así el resto. Apenas un instante, Edward Green como Clyde Snow, luego creador del Equipo Argentino de Antropología Forense.

En síntesis, lo mejor de la dupla Santiago Mitre director-Mariano Llinás coguionista, una película tensa, palpitante, bien hecha en todo sentido, oportunamente memoriosa, y seguramente memorable. Aunque la ambientación de época también es buena (¡cómo se fumaba en aquellos años, aun en el interior del tribunal!) se le puede objetar, cuanto mucho, que en ese tiempo no se usaba decirles “chicos” a los veinteañeros (ocurre una vez), o que algunos intérpretes no se parecen demasiado a las personas que representan. Por ejemplo, quien hace de Videla no se parece del todo al primer presidente de la dictadura.

Un dato adicional: en pocas semanas se estrena “El juicio”, documental de Ulises de la Orden centrado directamente en la grabación de aquellas jornadas (530 horas de acusaciones, defensas y espanto que nunca se vieron en forma completa).

“Argentina, 1985” (Argentina-EEUU, 2022). Dir.: S. Mitre. Int.: R. Darin, P. Lanzani, S. Armas, A. Flechner.

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