23 de septiembre 2026 - 14:13

Crisis autopartista: cierres y riesgo en la cadena por el fin de la producción de un modelo nacional

La decisión de reemplazar la pick up producida en en el país por un modelo con mayor integración importada golpea a proveedores locales. Ya hay empresas que bajan la persiana y otras buscan alternativas para sostener su actividad.

El sector autopartista, en crisis por el cese de producción de un modelo nacional 
El sector autopartista, en crisis por el cese de producción de un modelo nacional 

El cambio en la estrategia productiva de una de las principales terminales automotrices del país encendió una señal de alarma en el sector autopartista. La decisión de discontinuar la producción local de la Volkswagen Amarok y avanzar hacia un esquema con mayor integración de piezas importadas comenzó a impactar de lleno en proveedores que dependían casi exclusivamente de ese modelo.

En ese contexto, varias empresas ya confirmaron cierres o atraviesan situaciones críticas, en un escenario que vuelve a poner en discusión la sustentabilidad de la industria de autopartes en la Argentina.

Empresas que cierran y otras en situación crítica

Entre los casos más relevantes aparece Kromberg & Schubert, firma alemana dedicada a sistemas eléctricos, que decidió cerrar su planta en Pilar hacia fin de año. La compañía, que producía mazos de cables exclusivamente para la Amarok, emplea a más de 200 trabajadores y ya comunicó su salida.

Otra empresa que seguirá el mismo camino es Irauto, del grupo español Antolín, con planta en Benavídez, especializada en la fabricación de componentes interiores. Su operación en el país también se ve comprometida por el fin del proyecto vinculado a la pick up.

La lista de firmas afectadas incluye además a Pelzer System, que producía insonorizantes y alfombras para ese modelo y hoy atraviesa una situación límite tras quedar fuera del nuevo esquema productivo. La compañía redujo su plantilla a apenas 13 trabajadores y busca alternativas para evitar su retiro definitivo del país.

El trasfondo de la crisis está vinculado al nuevo esquema productivo, que contempla una mayor proporción de piezas importadas, en gran parte provenientes de China.

El trasfondo de la crisis está vinculado al nuevo esquema productivo, que contempla una mayor proporción de piezas importadas, en gran parte provenientes de China.

Otras empresas, como Motherson, Caimari y Albano Cozzuol, también registran caídas en su actividad, aunque en algunos casos logran sostener operaciones gracias a contratos con otros clientes.

Menor integración local y presión sobre proveedores

El trasfondo de la crisis está vinculado al nuevo esquema productivo, que contempla una mayor proporción de piezas importadas, en gran parte provenientes de China. Esto reduce la participación de proveedores locales y deja sin volumen a empresas que se habían desarrollado en torno a la Amarok.

De acuerdo con datos sectoriales, de los alrededor de 60 proveedores locales que abastecían al modelo, solo unos 16 continuarían vinculados al nuevo proyecto, lo que implica una fuerte contracción en la cadena de valor.

El escenario se agrava en un contexto de apertura económica y pérdida de competitividad, donde las autopartistas enfrentan dificultades para reconvertirse o insertarse en nuevas plataformas productivas.

Según la Asociación de Fábricas de Autocomponentes (AFAC), en los últimos años decenas de empresas del sector dejaron de operar en el país, una tendencia que podría profundizarse si no se generan nuevos proyectos con mayor contenido local.

En este marco, el futuro de la industria autopartista vuelve a quedar atado a las decisiones de las terminales y a la posibilidad de sostener niveles de integración que permitan mantener empleo y desarrollo industrial en la Argentina.

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