BYD cumplió su primer año de operaciones en Argentina con un crecimiento que le permitió posicionarse rápidamente entre las principales marcas del mercado automotor. La compañía de origen chino, especializada en vehículos de nuevas energías, superó los 12.000 clientes en menos de un año y avanzó hasta ubicarse dentro del top ten de ventas, mientras amplió su presencia comercial y su oferta de modelos.
El desembarco local comenzó con una estrategia enfocada en la electrificación y en poco tiempo incorporó vehículos 100% eléctricos, híbridos enchufables y nuevas tecnologías aplicadas a distintos segmentos. La gama pasó de los primeros modelos de entrada a propuestas en categorías de fuerte demanda, como SUV, sedanes y pick ups.
Durante estos primeros doce meses, la marca también desarrolló una red de más de 20 puntos oficiales de venta en distintas provincias, acompañada por talleres certificados y una estructura de posventa en expansión. La presencia comercial alcanza plazas de Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Salta, Jujuy y Neuquén, entre otras.
El crecimiento comercial tuvo como uno de sus hitos la llegada del buque BYD CHANGZHOU a la Terminal Zárate, el primer barco propio de la compañía en arribar al país con unidades destinadas al mercado argentino. La operación reflejó la escala que comenzó a tomar el proyecto local.
Una gama que creció en apenas doce meses
La evolución de la oferta fue otro de los puntos centrales del primer año. BYD conformó un portfolio de ocho modelos entre vehículos lanzados y unidades en preventa, con diferentes niveles de electrificación y propuestas para distintos segmentos.
El desembarco estuvo marcado por el Dolphin Mini, Yuan Pro y Song Pro, que establecieron las bases de la gama. Posteriormente se sumaron modelos con tecnología Super Hybrid DM-i, como el ATTO 2 DM-i y el SEAL U DM-i, que ampliaron la propuesta de híbridos enchufables.
El desembarco estuvo marcado por el Dolphin Mini, Yuan Pro y Song Pro, que establecieron las bases de la gama.
El crecimiento también alcanzó segmentos estratégicos para el mercado argentino. La Shark DMO se convirtió en la primera pick up híbrida enchufable comercializada en el país, mientras que el SEAL 5 DM-i significó el ingreso de la marca al segmento de los sedanes y se presentó con una autonomía combinada de hasta 1.600 kilómetros bajo ciclo NEDC.
La expansión continúa con el BYD Ti7, actualmente en preventa. El SUV incorpora la tecnología DM-p y se ubica en una franja superior de la gama, con más de 400 CV, tracción integral AWD y dos motores eléctricos. También suma tecnologías como DiSus-C, giro tanque, capacidad de reptación y sistema V2L de hasta 6,6 kW.
Uno de los modelos que mayor protagonismo adquirió durante esta primera etapa fue el Dolphin Mini, que se consolidó como el vehículo 100% eléctrico más vendido de Argentina. Además, recibió los premios “Auto de Oro” y “Auto Más Seguro del Año” en la categoría de autos compactos de los Premios Crash Test Argentina.
La evolución comercial fue acompañada por el desarrollo de una estructura destinada a sostener el crecimiento. La compañía destacó la ampliación de su red de venta y posventa como uno de los pilares de esta primera etapa, con el objetivo de ofrecer cobertura en diferentes regiones del país.
“En apenas un año construimos mucho más que una propuesta de productos: desarrollamos una red cada vez más federal, sumamos una estructura de posventa para acompañar a nuestros clientes y, fundamentalmente, logramos la confianza de más de 10.000 personas que ya eligieron BYD”, afirmó Christian Kimelman, Country Manager de BYD Argentina.
El ejecutivo sostuvo que la compañía atraviesa ahora una etapa de consolidación y crecimiento, con la intención de ampliar su presencia y sumar al mercado local nuevas tecnologías desarrolladas por la compañía a nivel global.
El primer aniversario encuentra así a BYD con más de 12.000 clientes, una red de más de 20 concesionarios y ocho modelos entre lanzamientos y preventas. El próximo desafío será sostener ese ritmo de expansión en un mercado argentino donde las marcas asiáticas, y particularmente las de origen chino, ganaron espacio durante 2026.