El mundo del coleccionismo automotor vuelve a poner la mirada en una pieza única: un Shelby Cobra Daytona Coupé original de 1964, considerado uno de los autos creados específicamente para destronar al dominio de Ferrari en las competencias de gran turismo.
El ejemplar, identificado con el chasis CSX2300, será subastado en Pebble Beach, California, en una venta organizada por Gooding Christie’s, con una estimación que supera los u$s25 millones.
Se trata de uno de apenas seis vehículos construidos por Shelby American en el marco de un proyecto que buscaba romper la hegemonía del Ferrari 250 GTO, referencia absoluta de la época.
Un proyecto extremo para desafiar a Ferrari
El programa nació de la obsesión de Carroll Shelby por competir directamente contra Ferrari en Europa. El Cobra original era rápido, pero su carrocería abierta limitaba su rendimiento en circuitos de alta velocidad.
La solución llegó de la mano del diseñador Peter Brock, quien propuso una silueta completamente distinta: un coupé bajo, cerrado y de cola truncada, pensado para mejorar la aerodinámica sin perder la potencia del V8 de Ford.
El resultado fue un diseño radical para comienzos de los años 60, que rompía con los estándares estéticos de la época y generó dudas incluso dentro del propio equipo.
El ejemplar, identificado con el chasis CSX2300, será subastado en Pebble Beach, California, en una venta organizada por Gooding Christie’s, con una estimación que supera los u$s25 millones.
Hecho en EEUU e Italia: un desarrollo transatlántico
El primer prototipo se construyó en California, pero las unidades posteriores fueron terminadas en Italia, en la Carrozzeria Grandsport de Módena, el mismo territorio de Ferrari.
El CSX2300 fue el tercer Daytona Coupé fabricado y uno de los más importantes de la serie, tanto por su trayectoria deportiva como por su continuidad histórica dentro del automovilismo.
De las pistas europeas al título mundial
El debut del chasis CSX2300 se produjo en el Tour de France Automobile de 1964, con pilotos de renombre como Bob Bondurant y Jochen Neerpasch. Allí llegó a liderar la competencia frente a Ferrari, aunque abandonó por fallas mecánicas.
El punto más alto llegó en 1965, cuando formó parte del programa oficial de Shelby American en el Campeonato Mundial de GT. En esa temporada compitió en circuitos clave como Daytona, Sebring, Nürburgring y Reims, acumulando resultados que fueron decisivos para el título mundial de la marca.
Incluso en condiciones adversas —como carreras completadas con fallas mecánicas severas— el auto logró terminar pruebas y sumar puntos clave para el campeonato.
Un auto con vida más allá de la competencia
Tras el cierre del programa oficial, el Daytona Coupé continuó compitiendo de forma privada e incluso fue exportado a Japón, donde siguió en actividad hasta fines de los años 60.
Más tarde fue registrado para uso callejero en Tokio, manteniendo elementos originales de competición como escapes laterales y componentes de su etapa deportiva.
En 1975, el propio Carroll Shelby adquirió la unidad, convirtiéndola en uno de los autos más personales de su colección. La conservó durante más de dos décadas y ordenó su restauración a la configuración original de 1965.
Un ícono que vuelve al mercado
Con el paso del tiempo, el CSX2300 fue restaurado nuevamente para preservar su autenticidad histórica, manteniendo incluso marcas originales de carrera y huellas de su paso por distintas etapas competitivas.
Hoy, más de seis décadas después de su creación, vuelve a escena como una de las piezas más codiciadas del coleccionismo mundial.
La subasta de Gooding Christie’s en Pebble Beach lo ubica entre los lotes estrella del evento, con una expectativa que podría superar los u$s25 millones, dependiendo del desarrollo de la puja.
Un auto nacido para vencer a Ferrari que, todavía hoy, sigue compitiendo… pero en el exclusivo mundo de las subastas históricas.