En el marco del Gran Premio de Italia de Fórmula 1, en el Autodromo Nazionale Monza, Honda fue reconocida como la primera empresa del mundo en alcanzar la calificación de 5 estrellas en el FIA Road Safety Index, dentro de la categoría “Products/Services Rating”, una de las evaluaciones más exigentes en materia de seguridad vial corporativa.
Un estándar global en seguridad vial
El índice desarrollado por la FIA permite medir el impacto de las organizaciones en la reducción de siniestros y en la promoción de una cultura de conducción segura, evaluando tanto la cadena de producción como los productos y servicios ofrecidos.
En ese contexto, Honda alcanzó la máxima puntuación tras ampliar su análisis a 17 países, que concentran más del 90% de sus ventas globales, e incorporar mejoras en planificación, monitoreo y gestión de seguridad a nivel corporativo.
La compañía ya había sido pionera en 2025 al obtener la primera calificación de 3 estrellas, y posteriormente se convirtió en una de las primeras en adaptarse al nuevo esquema de evaluación ampliado por la FIA.
Entre los aspectos destacados por el organismo internacional se encuentran la estrategia de seguridad a largo plazo impulsada por la alta dirección, el seguimiento global de víctimas en siniestros viales y la implementación de tecnologías avanzadas de asistencia a la conducción.
Entre los aspectos destacados por el organismo internacional se encuentran la estrategia de seguridad a largo plazo impulsada por la alta dirección, el seguimiento global de víctimas en siniestros viales y la implementación de tecnologías avanzadas de asistencia a la conducción.
También se valoró el trabajo bajo el enfoque de mejora continua Plan, Do, Check, Act (PDCA) y la integración de la seguridad dentro de la gobernanza corporativa de la compañía.
El reconocimiento se enmarca en el programa global de Honda bajo el lema “Safety for Everyone”, que busca reducir de manera sostenida la siniestralidad vial en todo el mundo.
En esa línea, la automotriz japonesa se propuso reducir un 50% las víctimas fatales vinculadas a sus vehículos para 2030 y alcanzar el objetivo de cero fallecidos en 2050, consolidando su compromiso de largo plazo con la seguridad vial global.