Tesla busca ampliar la disponibilidad de su conducción asistida en Europa, pero el avance viene acompañado de nuevas exigencias. La compañía, una de las principales fabricantes de autos eléctricos, modificó algunas funciones de su tecnología para adaptarse a los criterios de seguridad de las autoridades europeas.
El último cambio ya fue aprobado en Países Bajos y podría influir en la autorización del sistema en otros países del continente.
El sistema de Tesla cambiará de nombre, pero los conductores deberán seguir atentos y mantener el control del vehículo.
Tesla
¿Qué cambia exactamente en el sistema de asistencia de Tesla?
La compañía decidió modificar su sistema de asistencia a la conducción, conocido hasta ahora como Full Self-Driving (FSD Supervised), que pasará a llamarse Tesla Assisted Driving (TAD). La nueva denominación aparecerá en las pantallas de los vehículos, los manuales y toda la información destinada a los conductores.
Esta actualización alcanzará a los modelos compatibles equipados con Hardware 4 (HW4) o versiones posteriores. Los cambios se instalarán de forma inalámbrica, por lo que los propietarios no tendrán que acudir a un taller para recibirlos.
A pesar del cambio de nombre, el funcionamiento general de la tecnología se mantiene. El sistema continúa siendo una herramienta de asistencia y no permite que el vehículo circule de manera completamente autónoma. Por lo tanto, el conductor sigue siendo responsable de supervisar su funcionamiento y mantener el control del auto.
El impacto del nuevo límite: adiós al margen del 50% y vuelta al 0% en cada arranque
La modificación más importante afecta al margen de velocidad que puede configurar el conductor. Hasta ahora, el sistema permitía establecer un valor de hasta un 50% por encima de la velocidad máxima, pero con la nueva actualización ese porcentaje se reducirá al 10%.
Por ejemplo, en una ruta donde el límite es de 100 km/h, anteriormente se podía configurar una velocidad de hasta 150 km/h. Con las nuevas condiciones, ese valor quedará limitado a 110 km/h. Esto no significa que el vehículo circule automáticamente a esa velocidad, sino que establece el máximo que admite la configuración del sistema.
Además, cada vez que se encienda el auto, el margen volverá automáticamente al 0%. Si el conductor quiere utilizar una tolerancia superior, deberá configurarla nuevamente, siempre dentro del límite establecido.
Otras funciones relacionadas con la velocidad también quedarán desactivadas de manera predeterminada, aunque las autoridades todavía no especificaron cuáles serán. Estos cambios buscan reducir la posibilidad de que la asistencia permita circular por encima de los límites establecidos.
La estrategia de Tesla en Europa: buscando la homologación a base de restricciones
El 3 de noviembre, la autoridad neerlandesa de homologación de vehículos, conocida como RDW, aprobó las modificaciones solicitadas por Tesla. La decisión representa un avance para la empresa, que intenta conseguir la autorización de su conducción asistida en toda la Unión Europea.
Durante la evaluación, el organismo comprobó que los cambios no provocaban efectos negativos ni alteraciones inesperadas en el comportamiento del vehículo. Por ese motivo, la homologación existente seguirá siendo válida, sin necesidad de modificar sus condiciones.
La aprobación también fue comunicada a los nueve países que reconocen la autorización neerlandesa: Bélgica, Dinamarca, Estonia, Croacia, Letonia, Lituania, Eslovenia, Eslovaquia y Chequia.
Estas restricciones responden a algunas de las preocupaciones planteadas por distintos organismos europeos. En octubre, Alemania ya había anunciado un acuerdo con Tesla para reducir el margen de velocidad, mientras que Suecia y el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte habían cuestionado la posibilidad de configurar valores tan elevados.
Sin embargo, la autorización para toda la Unión Europea sigue pendiente. El Comité Técnico de Vehículos de Motor continúa evaluando el sistema y sus deliberaciones son confidenciales. Tampoco se anunció una fecha oficial para distribuir la actualización, por lo que aún no se sabe cuándo llegará a todos los vehículos compatibles.