De tantas películas que Hollywood ha hecho sobre la misma Hollywood, esta es la más rimbombante, la más ostentosa, y la más inútilmente larga. A lo largo de tres horas y nueve minutos refregando en pantalla cada dólar de su presupuesto (y son 80 millones), vemos unos 50 intérpretes secundados por el doble de extras (todos reales, nada de digitales), envueltos en vestuario de época y dispuestos a fingir el descontrol de rodajes, fiestas, orgías, relajos, resacas y tiroteos, todo ello apuntalado por el triple o cuádruple de técnicos, asistentes, utileros y demás gente necesaria. Vemos el trabajo de esos técnicos, la dedicación de los artistas, el entusiasmo del autor para las puestas en escena y los agregados chocantes puestos solo para provocar risas de asco. Lo que no vemos, es algo de veras profundo y sustancial. El director, Damien Chazelle, el mismo de “La La Land”, dice haber investigado la historia del viejo Hollywood a lo largo de diez años. Lo único que se advierte es que tomó como fuente de inspiración el “Hollywood Babilonia” de Kenneth Anger y otros textos similares de tono amarillista, y sobre la base de ellos armó la historia de un muchacho voluntarioso (Diego Calva) que llega a ser ejecutivo de producción, una loquita suelta (Margot Robbie) que llega a ser estrella y un actor cultivado (Brad Pitt a lo Douglas Fairbanks venido a menos) que empieza su declive manteniendo una elegante compostura. No se crea que terminan bien. La película tampoco termina bien, y la embarra del todo con un homenaje al cine increíblemente desacertado.
“Babylon”, todo un desperdicio
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Ambientada entre fines de los ’20 y comienzos de los ’30, están fuera de época los mínimos vestidos, el modo de bailar y los arreglos orquestales que pueden soportarse en la primera fiesta, pero no importa. Lo mismo, la descripción de un día de rodaje en los tiempos del cine mudo, un absoluto disparate, pero al menos en este caso la secuencia es bastante divertida. Por supuesto, esperemos que nadie se crea que así eran los rodajes en aquel tiempo.
En papeles secundarios de cierto interés actúan Li Jun Li como una suerte de Anna May Wong, el trompetista Jovan Adepo y la veterana Jean Smart como una columnista de mala leche y lúcida lectura. Cada tanto, hay referencias a “Cantando bajo la lluvia”, ambientada en la misma época. Se recomienda ver “Cantando bajo la lluvia”.
“Babylon” (id, EE.UU., 2022); Dir.: D. Chazelle: Int.: M. Robbie, B. Pitt, D. Calva, T. Maguire, O. Wilde.




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