Baja demanda externa frena precios de la soja
Un trabajo realizado por la Dirección de Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario sostiene que China tiene una participación de 33% en el comercio internacional de soja, pero las expectativas son que, en diez años más, tenga necesidad de importar un volumen equivalente a 45% del comercio mundial de soja. El dato no es menor, en un momento en el que la demanda se contrae y los contratos se renegocian.
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El mercado de Chicago no es la plaza internacional; es sólo un reflejo de la oferta y demanda estadounidense, se dice en el mercado de Rosario.
Los números muestran la importancia de la región oriental: 37 millones de 65 millones de toneladas del comercio global son importados por ella. China es el motor de la demanda asiática.
Los industriales chinos, habiendo sufrido fuertes contra márgenes por un tiempo relativamente prolongado, descubrieron que los negocios hechos por la materia prima que arribaba a sus puertos se había hecho a un valor superior al que la soja tenía para ese entonces. Y pretendieron la renegociación de esos contratos. De allí que resultaran preocupantes ciertos nuevos requisitos exigidos por las autoridades chinas y las quejas sobre la calidad de la materia prima arribada por parte de los industriales orientales. Actualmente, y en el ámbito formal de las negociaciones de gobierno a gobierno entre Brasil y China, las importaciones de soja brasileña podrían reanudarse. De todas formas, las cifras dan evidencia de que el tonelaje de soja importada en China dista de ser el volumen del año pasado o, al menos, el esperado en estos últimos meses. De acuerdo con las cifras de la Aduana de esa nación, en el primer semestre de 2004 se importaron casi 9 millones de toneladas, una caída de 12% respecto de lo ingresado en igual período de 2003. Entre julio y agosto, los chinos podrían estar importando algo menos de un millón de toneladas de poroto. Justamente, este proceso de disminución de compras se dio en la época en que los productores argentinos cosechan su soja, por lo que a la presión estacional de la oferta sobre los precios se agregó la carencia de demanda externa. De acuerdo con los datos que los agentes comerciales informan periódicamente a la SAGPyA, la Argentina tiene un retraso en la colocación de sus saldos exportables.
Se han renovado las noticias de brotes aislados de fiebre aviar en Tailandia, China y Vietnam, dando pie a más especulaciones sobre una previsible disminución de la demanda por carne avícola. Más aún, se comenta sobre la congestión en los puertos de Tailandia a raíz de la poca efectividad de los compradores de ese país en aceptar embarques inmediatos, siendo en su mayoría cargas rechazadas por los chinos y que se estuvieron ofreciendo con fuertes descuentos a los tailandeses. Por lo tanto, este debilitamiento de la demanda en la arena internacional ayuda a entender por qué nuestros valores se estuvieron despegando de Chicago, en donde los factores de influencia sobre los precios fueron otros. El mercado de Chicago no es la plaza internacional, es sólo un reflejo de la oferta y demanda estadounidense. Y ahora, fundamentalmente, espejo de la demanda doméstica por los escasos stocks disponibles y de las expectativas respecto de la oferta futura. En la medida en que el tiempo transcurre, van adquiriendo mayor peso sobre las cotizaciones del CBOT las expectativas por la futura cosecha estadounidense, la que se volcará al mercado desde mediados de setiembre o inicios de octubre. Hay analistas internacionales que estiman que, antes del ingreso en octubre de la soja estadounidense, China necesariamente deberá recurrir a la soja sudamericana entre agosto y setiembre.


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