13 de febrero 2003 - 00:00

Bueno: el área sembrada con trigo se incrementará 18%

Bueno: el área sembrada con trigo se incrementará 18%
Luego de realizar los primeros sondeos entre las filas de los productores agropecuarios dedicados a la siembra de granos, se estima que el área dedicada al trigo en la próxima cosecha aumentaría 18% en relación con el ciclo anterior, sembrándose 6.551.000 hectáreas contra las 5.552.000 hectáreas utilizadas en el ciclo precedente. Pero el dato más sorprendente es en relación con la producción que se puede llegar a obtener este año. De confirmarse los guarismos previstos y si el clima acompaña a una correcta evolución de los cultivos, se estima que la producción de trigo del corriente ciclo aumente 25% llegando a 15.218.000 toneladas (el año pasado se cosecharon 11.899.000 toneladas). Y este panorama es verdaderamente halagüeño, ya que se volverían a sembrar cantidades de hectáreas y volúmenes de producción más coincidentes a la historia triguera argentina. Debemos recordar que el año pasado la siembra de este importante cereal disminuyó fuerte (-20%) por diferentes motivos, destacándose la incertidumbre política, social y económica en que vivía la Argentina en el momento de la toma de decisiones de los productores, sobre cuál y qué cantidad de granos sembrarían. Por aquellos días los productores nacionales priorizaron tratar de arreglar sus inconvenientes de deudas comerciales y bancarias, buscando sembrar otros productos, quizás más rentables, quizás más seguros, como la soja.

Además, en esta notable diferencia de aumento en las cifras de producción se debe destacar que el año pasado los chacareros usaron muy pocos productos -fertilizantes, agroquímicos, etc.- y trabajaron la tierra con menos máquinas que las que correspondían, haciendo que el trigo que luego se cosechó tuviera algunos inconvenientes de calidad y bastante menos rindes por hectárea que en ciclos anteriores. De cumplirse las estimaciones previstas, la Argentina tendría 3.319.000 toneladas de trigo más para ofertar al mundo, generando en forma directa un aumento en el ingreso de divisas de aproximadamente de 490.000.000 de dólares. Sin realizar el cálculo de la cantidad de dinero que automáticamente genera en las ciudades del interior este tipo de aumentos de volúmenes de producción.

• Beneficiarios

«Era hora de que la gente de campo volviera a sembrar trigo...», comentaba con satisfacción un veterano operador de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, ya que este grano es uno de los de mayor importancia económica dentro de las diferentes gamas de producciones nacionales. Además, se verán beneficiados los diferentes partícipes de la cadena comercial -acopios, cooperativas, corredores, molineros y exportadores-. También verá con beneplácito que haya más trigo el propio gobierno nacional, por el aumento en la recaudación impositiva (IVA, retenciones a las exportaciones, etc.) y todos aquellos que tengan algo que ver con el sector agropecuario. También los operadores del Mercado a Término de Buenos Aires ven con satisfacción cualquier aumento en los volúmenes de producción de los granos, teniendo la certeza que, de a poco, los productores aumentaran paulatinamente su participación en estos fundamentales mercados. Todos conocen las bondades que se obtienen de operar en los mercados de futuros, sabiendo que son la mejor forma de garantizarse tempranamente un precio de la cosecha. Cabe destacar que sin tener políticas agropecuarias serias a largo plazo, sin crédito alguno ya sea comercial como bancario, sin la posibilidad de obtener algún beneficio impositivo o al menos un tratamiento fiscal equitativo, los productores agropecuarios argentinos están demostrando una vez más que cuando se quiere, se puede. Esperemos que alguna vez algún funcionario mire un poco más la realidad de la gente de campo, pero no a través de una ventana de un despacho, sino caminando el sendero que todos los productores transitan diariamente, que es el del esfuerzo, el tesón y el trabajo digno.

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