16 de marzo 2001 - 00:00

Bueno: se reactivaron exportaciones de trigo

Se espera una cosecha de 15.500.000 toneladas
Se espera una cosecha de 15.500.000 toneladas
En el transcurso de la última semana se reactivaron los negocios de exportación de trigo argentino. La tranquilidad llegó a las filas de los operadores granarios nacionales, al aparecer nuevamente Brasil como un verdadero comprador concretando negocios. Porque en las últimas semanas, la característica sobresaliente del mercado de trigo argentino era la falta de países importadores interesados en nuestro cereal, y la escasez de negocios realizados fehacientemente. Brasil adquirió 320.000 toneladas de trigo con carga a partir de los primeros días de abril, prevista para los puertos del sur bonaerense (Necochea y Bahía Blanca). Además, se concretaron negocios con Argelia, Irak y Perú por lotes de 50 mil toneladas cada uno, cargándose también en los puertos antes mencionados. En relación con los valores a los cuales se cerraron estos negocios, en el ambiente no se conoció con certeza los precios de los mismos, pero los operadores de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires descartaban que los valores eran dentro del marco de precios a los cuales se está moviendo el mercado en la actualidad.

Ventas

Con estos negocios reportados, la Argentina lleva vendido a la fecha un total de 7.415.000 toneladas. Si la cosecha es de 15.500.000 toneladas y el consumo interno se ubica en 5.000.000 de toneladas, todavía quedaría por vender al extranjero un saldo de 3.000.000 de toneladas. Muchos opinan que este volumen no tendría que asustar a nadie y que la colocación en el exterior tendría que realizarse con suma tranquilidad.

Pero el mercado de trigo por estos días se encuentra en una abulia muy particular, a pesar de la realización de estas ventas de exportación y de conocerse el posible saldo exportable. Los precios del trigo tienen vaivenes importantes pero cuando los valores llegan al techo de 120 dolton, automáticamente rebotan volviendo a bajar. Y básicamente los motivos son dos.

Primero que los exportadores tienen compradas 500.000 toneladas más que las realmente vendidas, y a pesar de que el estar más comprados que vendidos (posición long) en principio significa que los operadores de la exportación se juegan a una suba de precios, en este caso lo que han hecho es asegurarse un volumen de trigo, pensando que en algún otro momento no les será fácil obtener el cereal que necesiten. Recordemos que el productor argentino suele hacerse fuerte con la retención del trigo y escatima sus ventas. Y el otro gran motivo de la «chatura» del mercado es que algunos industriales molineros nacionales se encuentran en una situación delicada. Estos molineros no encuentran financiación adecuada como para salir ha adquirir el tonelaje que deben para hacer un stock considerado apropiado. Además, como suele ocurrir todos los años, las ventas de las harinas y farináceos disminuyó en la estación estival con menores volúmenes comercializados y, por ende, menor flujo de fondos de rotación económica. Los molineros llevan compradas 1.750.000 toneladas de trigo contra 2.060.000 toneladas adquiridas a la misma época del año anterior -unas 300.000 toneladas menos-. Mientras los productores esperan las tan ansiadas y publicitadas subas de los precios del trigo, continúan con la decisión de no vender el cereal, comercializando el poco girasol que están cosechando, esperando a la vedette de este año: la soja.

Dejá tu comentario