3 de enero 2001 - 00:00

Buscan mejorar calidad en carne de llamas

La trasferencia de embriones de llamas permitirá mejorar la calidad de las fibras y de la carne. El hallazgo fue logrado por técnicos del Campo Experimental de Altura del Instituto nacional de Tecnología Agropecuaria , ubicado en Abra Pampa, una ciudad ubicada a 220 kilómetros de al norte de Jujuy, a 2.490 metros sobre el nivel del mar.

El informe fue realizado por el jefe del equipo, Juan Aller, quien sostuvo que es uno de los primeros trabajos que realizan en llamas, de las cuales existen 100 mil ejemplares en la Puna jujeña.

El método de la transferencia de embriones consiste en súper ovular hembras a través de tratamientos hormonales, realizar la colecta de esos embriones en el útero y transmitirla a las hembras receptoras.

Comentó que en las últimas semanas se realizaron tratamientos hormonales para súper ovulación en seis llamas, en las que se hizo colecta de embriones después de siete días.

"Se obtuvieron seis embriones vivos, los que fueron transferidos exitosamente a igual cantidad de llamas receptoras preparadas con tratamientos hormonales para poder receptar en forma sincrónica, es decir, también dentro de los siete días a partir del inicio de la evolución" comentó Aller.

La llama donante, dijo, debe tratarse de un animal mejorado genéticamente para poder distribuir sus embriones y la llama receptora "es simplemente una incubadora, una depositaria del embrión".

Destacó Aller que por cada tratamiento súper ovulatorio se puede obtener un mínimo de dos embriones por llama, lo que permite prever que con cuatro tratamientos en una misma llama por año, se obtienen ocho embriones, por lo que, con 50% de prenez, se llegaría a obtener por año cuatro crías de un mismo animal.

La experiencia concreta fue calificada como un "hecho promisorio para la producción llamera de la Puna, con técnicas económicas accesible para el productor", siempre que consiga el acompañamiento financiero del Estado.

La comercialización de la carne de llama fue posible merced al Decreto Nacional 220 de 1996, que la declaró apta para el consumo humano.

En el mercado central de Jujuy se vende carne de llama, pero también pobladores del norte traen piezas para hacerlo en forma clandestina porque evaden controles bromatológicos.

La carne de llama es magra con poca grasa y menos colesterol-, una comparación con otras carnes establece que contiene 24,8% de proteínas, contra 18,8 de la de ternera y 14,5 de la de cerdo.

De este modo se abren grandes posibilidades para aumentar los planteles de llama, pero también realizar mejoras en la calidad de la fibra, con la que se tejen prendas de vestir, por ahora artesanales y vender carne de calidad.