Rio de Janeiro (DPA) - El recorte en el uso energético que deberá hacer Brasil no perjudicará la próxima cosecha de granos, que alcanzará al récord de 97,26 millones de toneladas, pero podrá provocar una reducción en la producción del período 2002/2003, admitió el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Según el jefe del Departamento Agropecuario del organismo estatal, Carlos Lauria, el racionamiento de energía podrá afectar la producción agrícola del próximo año, que empezará a ser plantada en el próximo trimestre, ya que algunos cultivos dependen de irrigación del suelo.
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Además, Lauria apuntó que la escasez de lluvias, que redujo a niveles críticos las reservas de agua de las presas que abastecen las plantas hidroeléctricas brasileñas, también podrá perjudicar la próxima cosecha. Los problemas climáticos no llegaron a afectar la cosecha de este año que, según el IBGE, aumentará en 16,83 por ciento frente a los 83,25 millones de toneladas del año pasado.