El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, alertó en Ginebra que de no llegarse a un acuerdo en la Ronda Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el acuerdo comercial podrá aplazarse hasta 2012.
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"Los países deben tener discernimiento político. De no haber un acuerdo, seguramente todo el proceso será aplazado por otros tres años más, como mínimo", aseguró Amorim en las vísperas de la reunión ministerial de la OMC, que se realizará desde el lunes 21, y que está siendo considerada como la última oportunidad para que la Ronda Doha culmine con éxito.
En opinión del canciller brasileño, la clave para que los acuerdos sobre la liberación del comercio mundial lleguen a buen puerto está en la capacidad que tengan los países en evaluar la situación como un compás de espera político y no solamente comercial.
Uno de los puntos más críticos del proceso de negociación, según Amorim, será la presión que los países ricos harán sobre las naciones pobres. Las naciones desarrolladas pretenden que los países emergentes, especialmente Brasil, China e India, abran sus mercados para los bienes industriales y de servicios.
Las declaraciones de Amorim se realizan en momentos en que Francia convocó a todos los ministros de agricultura de la Unión Europea (UE) para alertarlos de que, en su calidad de presidente del bloque en los próximos seis meses, insistirá en que Bruselas no realice ninguna concesión en el ámbito de la OMC, en la cual, los países agrícolas exigen que las naciones desarrolladas reduzcan las subvenciones que otorgan a sus productores y eliminen las tarifas aduaneras.
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, advirtió de que en caso de que se llegue a un acuerdo en la OMC y Europa acepte las exigencias de los países emergentes, las naciones de la UE podrán llegar a perder 100.000 empleos.
En opinión de Sarkozy, quien tendrá el poder de vetar la eventual aprobación del acuerdo, Brasil, China e India deben abrir de manera más profunda sus mercados para los bienes industriales y de servicios.
"Ya acabamos con todos nuestros márgenes de maniobra en el sector agrícola. No podemos ir más allá de lo que ya ofrecimos", sostuvo la secretaria de comercio de Francia, Anne-Marie Idrac, citada por el rotativo brasileño.
Otro país que defiende el mantenimiento de las barreras a la importación de productos agrícolas es Irlanda. "Vamos a defender nuestras posiciones y éstas serán fuertes", dijo el ministro irlandés, Dick Roche.
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