Con rapidez sorprendente, aumentan los robos de granos en el transporte de camiones y camino a los puertos de descarga del cereal. Día a día son cada vez más frecuentes los ilícitos relacionados a la entrega y venta en forma «ilegal» de algunos kilos por camión, en el trayecto que va desde la planta de silos hasta el destino final del transporte. Por lo visto, el camión en algún lugar de su trayecto realiza una parada donde hay gente con una carretilla -suplementada con chapas, para aumentar su capacidad- donde se descarga alrededor de 100 kilos de grano. Si por ejemplo ponemos a la soja, por estos 100 kilos, el camionero recibe entre 25 a 30 pesos, es decir, recibe 50% del verdadero valor que tendría la mercadería vendida en forma legal.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Actualmente la soja cotiza 560/580 pesos la tonelada -el quintal 56/58 pesos-. De esta forma el camionero continúa su viaje al puerto, con dinero para sus gastos menores y con un faltante de peso bastante «habitual» y dentro de los volúmenes permitidos por los usos y costumbres del sector. Generalmente se acepta que falten hasta 3 por mil del tonelaje del camión. Al llegar a puerto descarga la mercadería, con dicho faltante, sabiendo que no tendrá problemas ni reprimendas por parte del cargador, ya sea un acopio o cooperativa. Mientras, aquel personaje que se queda con la soja en la carretilla, va hasta un lugar para descargarla, encontrándose por lo general, notablemente cercano al sitio donde se hace el operativo descarga de cereal. Allí acumula cierto tonelaje que haga de su negocio algo rentable, y en las horas de la noche realiza la carga de la mercadería a un camión, que irá a destinos desconocidos. De esta forma, termina de delinear un negocio fabuloso, ya que cuando cobre la mercadería, habrá obtenido una ganancia de 100%. Se calcula que por día se cargan entre 30 y 50 carretillas, por punto de encuentro. Exactamente está ocurriendo esto en las rutas de acceso a los puertos del Río Paraná (Rosario, Villa Constitución, Quebracho), donde se encuentran las principales fábricas de aceites y en donde más soja se recibe. Debemos considerar que los delincuentes prefieren granos de alto valor y de fácil colocación. A tal punto ha llegado la impunidad, que en la zona entre Leones (Córdoba) y Cañada de Gómez (Santa Fe), hace algunas semanas se realizó un operativo en un burdel donde las autoridades intervinientes encontraron soja alma-cenada en una de las habitaciones. Los investigadores llegaron a la conclusión de que los servicios prestados por el establecimiento y sus empleadas, eran recompensados con kilos de soja. Informate más
Dejá tu comentario