6 de noviembre 2002 - 00:00

Desarrollan vacuna que identifica herpes bovino

La vacuna marcadora contra el Herpes virus bovino 1 (BHV-1), una enfermedad con la que ha tenido contacto la mitad de la población bovina de la Argentina, fue desarrollada por científicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Castelar y a través de ella se podrá diferenciar a los animales infectados de los vacunados.

«La vacuna permitirá detectar y diferenciar a los animales positos (o infectados) de los vacunados en los rodeos y así podrán ser separados del resto. De ese modo se podrá erradicar esta enfermedad», explicó Alejandra Romera, investigadora del área de Inmunología del Instituto de Virología, dependiente del Centro de Investigaciones Veterinarias y Agronómicas del INTA-Castelar. Los especialistas bajo la dirección de la doctora Ana María Sadir, diseñaron una mutante de BHV-1, portadora de una delección (eliminación de uno de sus genes), que codifica para una de sus proteínas.

De este modo, los animales vacunados no tendrán anti-cuerpos contra esa proteína y sí los animales infectados, permitiendo la diferenciación entre ambos.

• Anticuerpos

«A partir del test posterior a su vacunación, los animales que no cuenten con el anticuerpo del gen que nosotros quitamos del virus, no serán un problema, pero los que sí lo tengan deberán ser separados del rodeo», comentó Romera.

«Hemos demostrado -dijo luego la científica- que las vacunas formuladas en base a esta nueva cepa de BHV-1 genéticamente modificada, tanto en la forma inactivada como viva atenuada, inducen en bovinos una respuesta humoral (en su sangre) fácilmente diferenciable de la inducida en los animales infectados».

Romera remarcó luego que «el BHV-1 es una enfermedad que produce
problemas respiratorios, reproductivos y abortos en los bovinos y es el agente causal de la rinotraqueítis infecciosa bovina (IBR) y de la vulvovaginitis pustular infecciosa (IPV)». «Este virus -continuó- es considerado uno de los principales patógenos del complejo de enfermedades respiratorias de los bovinos, debido a que causa pérdidas que rondan el cuarto de billón de dólares en América cada año».

La mitad de la «población bovina de nuestro país es serológicamente positiva a este virus, es decir que tuvo alguna vez contacto con él».

Romera comentó además que «nuestro grupo de trabajo se ha abocado desde hace varios años al mejoramiento de vacunas convencionales (a virus completo inactivado) contra BHV-1 y hemos demostrado que se puede aumentar la protección conferida por la vacuna mediante la incorporación de diferentes inmunomoduladores».

«Sin embargo, estas vacunas tradicionales no logran diferenciar animales vacunados de infectados. En países como
Dinamarca, Suecia y Finlandia fue erradicado el virus prohibiendo la vacunación y eliminando los animales seropositivos», agregó la especialista.

«En países con alta prevalencia de la enfermedad, como la Argentina, para establecer un programa de control y erradicación fue necesario desarrollar una vacuna marcadora, que además de conferir protección, permita diferenciar animales vacunados de infectados», agregó.

La nueva vacuna marcadora desarrollada en INTA «genera en bovinos buenos niveles de protección, comparables a los obtenidos con la vacuna convencional contra IBR».

«Si bien en nuestro país -dijo- no se han implementado aún programas de erradicación, el desarrollo de esta nueva vacuna nos permitirá ponerlos en marcha y, en el futuro, posicionarnos de mejor manera frente a los requerimientos del mercado internacional».

En el mismo sentido, el doctor Fernando Fernández, director del Instituto de Virología del INTA-Castelar, destacó que «esta vacuna tiene un componente estratégico importante de cara al futuro. Pues para el año 2010, muchos países de Europa anunciarán que sus rodeos están libres de enfermedades y seguramente pondrán barreras para el ingreso de productos bovinos de países que no están libres de infecciones».

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