Destacan clasificación del trigo
Los técnicos bonaerenses puntualizaron que la Argentina exporta anualmente de 8 a 10 millones de toneladas de trigo y que el valor total de la cosecha ronda los 1.000 millones de dólares, pero que podría ser mucho mayor si los productores accedieran a los sobreprecios por calidad que logran agricultores de otros países. Al respecto, Otamendi recordó que en la comercialización de la cosecha 2002/'03 la Argentina enfrentó durante la competencia de los países de Europa del Este, como Rusia, Polonia y Ucrania que «venden trigo, no porque sea mejor, sino porque es homogéneo y tiene previsibilidad».
El especialista explicó que el mercado mundial de trigo cambió sustancialmente en los últimos años, pues «ya no son los estados los que compran, sino la industria molinera que premia la calidad y la seguridad de aprovisionamiento».
Asimismo, el consultor e integrante del Consorcio Regional de Experimentación Agrícola (CREA) de Tandil, Jorge González Montaner, advirtió a los productores que «el mercado del trigo diferenciado ya existe porque el molinero, hoy, pide la calidad que necesita y por eso queremos reanudar los estudios de regiones diferenciales, para que haya más variedad de oferta».
En apoyo de lo dicho por el hombre de AACREA, el acopiador Jorge Gorelik, anunció que «en las próximas semanas se concretará un envío de 1.500 toneladas de cereal segregado con clasificación Trigo Duro Argentino 1 (TDA 1 superior) a Brasil, en un primer ejercicio para el embarque de 5.000 toneladas» pedidas por los molineros del vecino país.
• Exigencias
A su vez, la ingeniera agrónoma Elena Molfese, de la chacra experimental Barrow, dependiente del MAA, enumeró las exigencias de la industria molinera de Brasil e indicó que existe un «convenio marco» con Abitrigo (que agrupa a los molinos del vecino país) para «satisfacer todos los estándares de calidad» requeridos.
«La Argentina produce trigo de alta calidad molinera pero al no segregarlo y mezclarlo en lotes de diferente origen pierde todos sus atributos», subrayó.
La experta advirtió además que en las últimas campañas se redujo el contenido promedio de gluten, pese al uso intensivo de nutrientes y fertilizantes, porque «los productores buscaron subir los rindes sin tomar en cuenta la calidad».
Por lo tanto a fin de avanzar en la clasificación del cereal, sugirió que «diez días antes de la cosecha se saquen muestras de unas 500 espigas» para medir el nivel proteico, peso hectolítrico, nivel de gluten a fin de determinar la calidad de los distintos lotes para venderlos por separado con valores diferenciados.


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