Diálogos de Wall Street
Fin a la zozobra post-Trumpcare. Wall Street hizo pie y la Bolsa cerró con una avance del 0,7%. Hablamos con Gordon Gekko sobre la tozudez del Trump rally que, pese a la adversidad, no deja de dar batalla.
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P.: En el imaginario del inversor "bullish", Trump es la resurrección de Ronald Reagan. Su debut en el Congreso lo pone en un pie de igualdad con Jimmy Carter. Y, sin embargo, se le redobla el crédito. ¿Por qué?
G. G.: Primero, lo primero. Mantener la esperanza no deja de ser lo más conveniente. Segundo, Trump, a simple vista, tropezó con el cordón de la vereda. Los republicanos tienen mayoría como para imponer su agenda. Y esto es válido para las reformas pendientes. Y ninguna es tan ríspida, al interior del partido, como la cuestión sanitaria.
P.: Si los republicanos no se ponen de acuerdo cuando controlan el Ejecutivo y el Legislativo, no les espera gran futuro en las elecciones de mitad de término el año próximo. Ya no son la oposición, ahora son el partido del Gobierno.
G. G.: En el papel es así. No hay margen para tragarse otro sapo. En la realidad no lo sabemos. David Stockman, quien fuera el responsable del presupuesto en tiempos de Reagan, nos advirtió desde el primer día sobre la intransigencia de las facciones dentro del Partido Republicano. Y él es del mismo palo. No sangra por ninguna herida.
P.: Stockman dice que el Trump rally es una muestra de insania, que no habrá reforma tributaria en el presente ejercicio fiscal y que, cuando ocurra, no tendrá la potencia que el presidente nos prometió. ¿Vamos rumbo a una enorme decepción?
G. G.: No tan rápido. Y la prueba es el fracaso en repeler y desplazar el Obamacare, y el contraste con el Dow Jones, en este momento, un 0,8% arriba.
P.: Después de una seguidilla de ocho caídas al hilo tampoco el rally es el mismo animal avasallante que se llevaba todo puesto.
G. G.: Seguro. Pero en esa racha adversa entregó menos del 2% y, hoy, sin gran razón aparente, de buenas a primeras, recupera casi la mitad. La tendencia se preserva favorable a pesar de que las noticias les dan la razón a los escépticos como Stockman.
P.: ¿De dónde saca fuerzas el rally?
G. G.: La confianza del consumidor creció a su nivel más alto en 16 años, según The Conference Board. La clave es que Trump levantó los animal spirits de manera formidable.
P.: La encuesta se hizo antes del fiasco en el Congreso.
G. G.: Guste o no, créase o no, Trump tiene el crédito abierto de los consumidores, de los empresarios y, es la razón detrás del rebote de hoy, también de los inversores. No lo subestime. La luna de miel continúa (más allá de la ayudita de la Fed, hoy con declaraciones suaves de Stanley Fisher, con la virtual desaparición de todo signo de agresividad en materia de acelerar la suba de tasas). El rally sigue en manos de Trump. Tiene que conducir su partido. Simplemente. No sea cosa que fracase, ya no en la reforma tributaria, sino antes, por culpa del techo de la deuda pública. Sería tremendo que tenga que cerrar el Gobierno, como les pasó a Clinton y a Obama, porque no consigue la autorización de sus partidarios para levantar el límite del endeudamiento.



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