19 de mayo 2003 - 00:00

Dicen en el campo...

• ... que, a pesar del maratón político de la última semana y la conmoción creada, no llegaron a «pasar» algunos temas que pretendían atarse entre gallos y medianoche, enmascarados en la distracción general.Y uno de ellos fue el fuerte (e insólito) aumento de salarios que el gremio de trabajadores rurales y estibadores -UATRE-quería anclar antes de los cambios de funcionarios oficiales. Esta vez, aunque manteniendo el estilo «callado», las entidades del campo parecieron ponerse firmes y hasta amenazaron con un «escándalo público» si los gremialistas que comanda Gerónimo Benegas seguían adelante. Se multiplicaron llamados y encuentros, incluyendo uno del que participaron los máximos referentes de cada entidad, desde Luciano Miguens de la Rural, hasta Eduardo Buzzi de la Federación Agraria, pasando por Mario Raitieri de Coninagro y Mario Buyayle, vice de CRA (por ausencia del titular, Manuel Cabanellas). Aunque también estaban varios especialistas de cada una de ellas, en eso el «Momo» Benegas se mostró intransigente: «Sin técnicos», habría sido la terminante decisión.Y así fue. A pesar de eso, el frente de dirigentes del campo también se mantuvo firme y, al menos por el momento, logró «patear la pelota hacia delante», hasta ver qué pasa con las nuevas -o no tanto- autoridades.

• ... que la semana agropecuaria no dio tregua, y no sólo por el clima, la política o la evolución del dólar (que incide directamente en los ingresos de muchos productores abocados, en este momento, a definir la próxima campaña agrícola). Por caso, hubo un nuevo round en la «pulseada» por el glifosato que enfrenta a empresas, funcionarios, entidades y hasta países, y en la que muchos creen ver resabios de la feroz lucha del año pasado, cuando las empresas de agroquímicos se plantaron (y ganaron) en mantener las deudas de los productores en dólares a pesar de la pesificación oficial, que duró más de 6 meses. Pero también otros temas ocuparon las horas de los dirigentes, como el endeudamiento financiero del sector, especialmente con la banca oficial, que constituye una asignatura pendiente, ya que prácticamente no hubo avances en la materia, que hereda la nueva gestión. Ahí, los cambios en las cúpulas hacen prever que ahora el tema efectivamente se puede llegar a «destrabar» con posturas y propuestas lógicas (ya que las últimas «ofertas» del sector financiero no sirvieron, y el porcentaje de mora mantuvo su «saludable» crecimiento). Ahora, ya algunos equipos técnicos de Agricultura, y otros relacionados con sectores de los directorios de los bancos, aceleradamente estudian alternativas concretas, lo que es observado con «particular» interés por la gente de Roberto Lavagna en Economía. El caso es que entre las primeras decisiones más que complejas que deberá adoptar el nuevo presidente, Néstor Kirchner, se encuentra, justamente, el veto (pedido también por el FMI), o no, de la postergación de las ejecuciones hipotecarias que aprobó recientemente el Congreso. Y ahí, sin duda, el sector agropecuario, especialmente con la banca oficial, tiene un rol casi excluyente.

• ... que no sólo los políticos hacen papelones. También muchos funcionarios, ex funcionarios, dirigentes, ex dirigentes, etc., en un afán ilimitado por «colocarse» finalmente logran solamente ser objeto de la pulla pública. En el agro, tal vez los dos casos más emblemáticos fueron los de Enrique Crotto con Carlos Menem («se subió tarde y, encima, le salió mal», eran los comentarios en la propia sede de la Sociedad Rural, entidad de la que fue presidente durante 8 años, o sea, 4 períodos, a pesar de lo cual, en su momento, fue uno de los más fervientes opositores a la reelección presidencial, casualmente, también de Menem). El otro «destacado» fue el ex de la Federación Agraria, René Boneto, también ex funcionario del Ministerio del Interior durante el gobierno de la Alianza que intentó, desde distintos ángulos, consagrarse primero como candidato a gobernador de Santa Fe, y después, a vice. «A Boneto cualquier tren le viene bien», fue el artículo que mereció en Rosario. Evidentemente, a algunos les cuesta volver a sus actividades privadas sin igualar, al menos, la performance de un Marcelo Muniagurria (ex titular de CRA, luego diputado nacional, y actual vicegobernador de Santa Fe), de un Guillermo Alchouron (ex de la Rural, ahora diputado y referente obligado del campo en el Legislativo) o, al menos, de un Eduardo Althabe, que, tras la conducción de la poderosa CARBAP saltó, durante algún tiempo, al Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense durante la gobernación de Eduardo Duhalde.


... que otro tema que seguramente va a dar que hablar, y muy pronto, y que va a complicar a funcionarios y dirigentes, es el de la política impositiva, pues, si bien está más o menos claro cuál es, hasta ahora, la posición de Economía, también es cierto que a partir del próximo lunes se comienza a vivir otra realidad y no ya de transición. Sin embargo, los temas a nivel nacional (IVA, Ganancias, retenciones, Bienes Personales, etc.), se verán agravados (y también acotados, en alguna medida, en sus alcances y posibilidades de incremento) por los tributos provinciales y comunales que, naturalmente, comienzan a registrar ahora una estampida de aumentos que va desde lo lógico (por atraso en las actualizaciones) hasta lo directamente irracional. Y ejemplos ya abundan, desde las provincias de Buenos Aires y Corrientes, con sus pretendidos aumentos del Inmobiliario Rural, hasta el absurdo Impuesto a los Sellos que, incluso, se quiere reeditar en algunas provincias, pasando por Ingresos Brutos y hasta las crecientemente cuestionadas, en la mayoría de los casos, tasas municipales (que, en realidad, son impuestos ya que no existe la contraprestación de servicios). Lo concreto es que el contribuyente sigue siendo el mismo y el «hilo se estira hasta que se corta».

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