8 de agosto 2006 - 00:00

Dudas en implementación del plan para ganadería

El sector ganadero se encuentra en una encrucijada por la implementación del plan destinado a mejorar la producción y su rentabilidad.
El sector ganadero se encuentra en una encrucijada por la implementación del plan destinado a mejorar la producción y su rentabilidad.
El gobierno presentó el Programa Nacional para el Desarrollo de la Cadena de Ganados y Carnes Bovinas, que cuenta con ambiciosos objetivos, incluye algunos instrumentos que ya se venían aplicando, propone incentivos y asistencia que necesitan una ley para ser aplicados y propone una serie de medidas. Para evaluar si tendrá éxito, será necesario ver la implementación en los próximos años. El secretario de Agricultura dijo ante los representantes de las provincias que en la cancha se ven los pingos.

Del sector se ha resaltado que es un punto de partida, pero que hay muchas dudas sobre la implementación (por la inoperancia de la SAGPyA y los desencuentros entre los distintos organismos, SENASA, ONCCA e INTA), y al mismo tiempo, se destaca que no habrá resultados de aumento de stocks y de inversión si no hay incentivos por rentabilidad y reglas de juego duraderas y seguridad jurídica (cierre de exportaciones, suspensión de consignatarios y aprietes mafiosos a frigoríficos para que no compren en Liniers).

El plan propone medidas de mediano plazo para aumentar la oferta de carnes y otras de largo plazo para mejorar la transparencia del sistema ganadero. Para aumentar la oferta de carne se propone un programa para pequeños y medianos productores a través del plan de Cambio Rural Ganadero, con asistencia para proyectos sanitarios y reproductivos, mejoramiento genético, asistencia técnica y aumento de la oferta forrajera (costo de 174 millones de pesos del programa). Para todos los productores, se incluye el plan de financiamiento que ya está otorgando el Banco Nación desde hace unos meses de hasta 300 mil pesos para mejoras, pasturas y compras de vientres, con bonificación de la tasa de interés de 6%. El presupuesto de subsidios para la tasa de interés es de 280 millones de pesos por año. Este programa de financiamiento no se está utilizando exclusivamente para el plan ganadero, porque por ejemplo el Banco Nación lo está usando para refinanciar parte de las deudas de 9.800 pequeños productores que aún están en situación irregular.

Y finalmente, se anuncia que se propondrá incluir dentro del proyecto de ley de promoción de pymes (dormido desde hace meses en el Congreso) a la actividad ganadera, con incentivos en el Impuesto a las Gananciaspara producción de novillo sobre 450 kilos por cabeza y amortización acelerada de pasturas.

El plan tiene más contenido de metas y objetivos de largo plazo en la transparencia de la cadena que en incentivos para aumentar la producción. Se incluye un nuevo sistema de identificación de establecimientos, rodeos y de movimientos (trazabilidad), un sistema de registro de precios bovinos pagados por frigoríficos y matarifes, promoción de contratos de futuros en el Rofex en pesos, un mercado electrónico, guardaganados electrónicos en los frigoríficos, distribución de cuartos de las reses, nueva tipificación e identificación de calidad y créditos para reconversión de plantas faenadoras.

El nuevo sistema de identificación regirá desde enero de 2007 para terneros nacidos en 2006, para todo el país y nuevo software para el SENASA. El registro de precios en la ONCCA que se informan desde los frigoríficos y matarifes en forma electrónica como declaración jurada aporta como datos estadísticos, pero no puede reemplazar al Mercado de Liniers como indicador del comportamiento del mercado.

Es conocido que 40% de las transacciones de compraventas ganaderas en el interior está afectado por subfacturaciones, y mientras no se unifiquen los sistemas de control (y se tome la decisión política de controlar la faena), este sistema de registro de precios será un indicador erróneo de los valores reales de mercado.

  • Subsidio

    El programa tiene en cuentaun subsidio de 4 millones de pesos para promover mercados electrónicos de compraventa de hacienda. En realidad, ya hay varios sistemas de remate electrónicos en funcionamiento y apoyados por la televisión, como los que opera Canal Rural.

    Dentro del programa se anuncia el fomento a nuevo contrato de futuros de novillo en pesos que está por lanzar el Rofex (antes de la crisis de la aftosa y durante la convertibilidad, lanzó uno en dólares que por esa crisis fracasó). Sería realmente importante para el sector contar con un mercado de futuros y opciones que funcione eficientemente. El crecimiento de las exportaciones en 2005 hasta 25%-30% de la demanda de carnes en volumen generaba un espacio de necesidad de cobertura en los operados. Sin embargo, el funcionamiento con éxito de estos mercados se contrapone a políticas de intervención de los gobiernos cuando éstas se pueden realizar con total discrecionalidad. ¿Para qué cubrirse con compras de futuros si es más fácil golpear la puerta del funcionario público Moreno y que regule el ritmo de embarque o de compras de las empresas sólo con llamados telefónicos? ¿O quién querrá comprar a futuro, cuando el Presidente, con total discrecionalidad y amparado en superpoderes, puede cerrar las exportaciones?

    Al mismo tiempo, se indica que se promoverá la igualdad de las operaciones en futuros de ganado con las bolsas de valores, pero sólo ayer la AFIP ha impuesto retenciones a cuenta de ganancias en las operacionesde futuros y opciones de granos, cuando no las hay en las acciones ni en los bonos. El plan de gobierno sólo apoyaría el programa del Rofex con seminarios de difusión y capacitación, pero no hay subsidios ni apoyos financieros enunciados para promover su operatoria. Por ejemplo, podría contemplarse que los productores que tomen cobertura podrían tener una bonificación adicional de 1% sobre la tasa de interés de créditos porque disminuye el riesgo para el banco.

    La distribución en cuartos en lugar de medias reses sería un paso importante si se implementa. Ahora, debería ser acompañado por unificación en el estándar sanitario a nivel federal, provincial y municipal.

    Nada se enuncia al respecto, y su no inclusión se fundamenta en el temor de aumento del precio de la carne al consumidor si se reduce el comercio marginal (estos sectores que operan en la marginalidad dentro de la industria frigorífica fueron los que más defendieron el cierre de las exportaciones, los que más promueven la intervención del gobierno y los que más se han beneficiado con la ampliación del margen entre el precio del kilo vivo y el precio al consumidor).
    El programa prevé líneas de financiamiento de hasta 450 mil pesos para anexar salas de desposte (ciclo dos) y frío a las plantas de faena medianas y chicas, por un monto total de 93 millones de pesos.

    Los objetivos del programa para 2010 se han fijado en generar aumentos de la tasa de extracción del rodeo de 24,7% actual a 27%; incrementar el destete de terneros en 1,4 millón de cabezas por año; aumentar la producción de carne de 3,06 millones de toneladas a 3,61 millones de toneladas; crecimiento de los kilos por cabeza de faena de 215 para 230 carne por res faenada, e incrementar la faena de 14,25 para 15,7 millones de cabezas por año.

    Sin embargo, cabe destacar que este año por el cierre de las exportaciones se estima que la faena caería a 12,5/13 millones de cabezas, y es tal la reducción que ya está despertando el reclamo de las curtiembres para que se aumenten retenciones a las exportaciones de cueros ante la disminución y el aumento de precios generado por su menor producción.

    En nuestro análisis, el Plan Ganadero propuesto por el gobierno es un punto de partida de trabajo para el sector y ha recogido parte de las propuestas de trabajos previos, incluso uno de la SAGPyA, otro de AACREA y otro de SRA. Sin embargo, los objetivos planteados y muchos de los mecanismos y medidas que se proponen chocan y se contraponen con las prácticas de medidas discrecionales y las políticas que viene aplicando el Ejecutivo.

    Las muestras de contradicciones permanentes han quedado en evidencia ayer en el ceno del BID, donde un representante del G-7 se manifestó en contra de otorgar nuevos créditos a la Argentina porque dos meses atrás se había pedido un nuevo financiamiento para promocionar las carnes vacunas en el exterior, al mismo tiempo que se habían cerrado las exportaciones.
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