| El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Oeste de Buenos Aires, sobre la base de los precios estimados a cosecha 2004. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de porcentaje o arrendamiento en campos de terceros. Ya comenzó la siembra de trigo en la zona con variedades de ciclo largo y es probable que la superficie sea similar a la de la última campaña, y limitada a quienes siembran en campo propio y respetando la planificación de las rotaciones. Esta última observación cobra valor cuando se observa la gran actividad de la demanda por arrendamientos de campos agrícolas en la zona. El valor de los arrendamientos aumentó de 2 qq/ha a 3 qq/ha de soja respecto de la última campaña, tanto para los campos de mayor escala y productividad, que son los más buscados y los que primero se arriendan, como para los campos de poca superficie, menor productividad y más años de agricultura continua. De la superficie arrendada, la mayor parte se destinará a soja de primera, y una proporción mucho menor a girasol y maíz. En muchos casos se sembrará soja sobre antecesor soja, lo que aumenta los riesgos de enfermedades y plagas. Si bien el maíz es un eslabón fundamental en las rotaciones agrícolas para la conservación del suelo, este argumento pasa a un segundo plano cuando se compara el capital a invertir y el retorno por peso invertido en soja y maíz. Por cada hectárea de maíz se siembran 1,19 hectáreas de soja en el caso siembras por arrendamiento, y 1,44 ha en el caso de siembras por administración. En el mediano plazo, la falta de rotaciones en los campos puede generar problemas a gran escala en cuanto a enfermedades y plagas que impactarán en forma negativa en la productividad, en los costos y en la rentabilidad de este cultivo. ![]() |



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