El maíz de la actual campaña es recolectado con una humedad superior a los parámetros indicados por las cámaras arbitrales.
Amedida que pasan los días y las precipitaciones siguen produciéndose en toda la región productora de maíz, los volúmenes de cosecha continúan disminuyendo generándose nuevas cifras de producción. En estas últimas jornadas, los operadores del mercado están descontando nuevas reducciones en las estimaciones de producción para el maíz argentino. Ahora se esperan volúmenes de cosecha bajos, siendo que estas cifras se encuentran muy alejadas de los primeros guarismos calculados. Se espera recolectar alrededor de 15.000.000 de toneladas contra los 16.500.000 toneladas inicialmente vaticinados por muchos de los analistas granarios de nuestro país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En este momento existe preocupación en las filas de los productores, acopiadores y comerciantes de granos con esta baja de volúmenes de producción maicera, ya que muchos descontaban una excelente cosecha, pudiendo así hacerse del dinero suficiente como para liquidar deudas. Pero estos 15 millones de toneladas de maíz que ahora se estiman recolectar pueden sufrir nuevas modificaciones hacia abajo.
El tiempo continúa con una notable inestabilidad comparándolo con otros períodos similares de años anteriores. Este año las lluvias son demasiado abundantes, trayendo inundaciones y anegamientos en zonas de plena producción maicera. En muchos casos, las precipitaciones de este último fin de semana superaron los 100 milímetros, llegando en alguna localidad del oeste bonaerense a completar hasta 200 milímetros. Además, en los casos de los campos en que el terreno está en condiciones de que puedan ingresar las maquinarias para cosechar, es imposible llegar a ellos porque los caminos vecinales se encuentran en pésimo estado, anegados y con gran cantidad de zonas intransitables. En muchos lotes que se están cosechando, el maíz es recolectado con una humedad superior a los parámetros indicados por las cámaras arbitrales (más de 18/19 grados), gene-rando problemas de calidad por el mal manejo de las temperaturas de secado de las semillas. Esto ocurre por el temor que tienen los productores de que el tiempo continúe lluvioso y que no permita continuar con la zafra maicera y que se llegue al extremo de que no se pueda recolectar nada del maíz que ya está maduro.
Muchos campos están con agua en la base de las plantas donde el maíz ya se encuentra en el estado óptimo para ser cosechado, pero las máquinas a estos campos no pueden ingresar. A pesar de que el maíz puede tolerar estar bajo el agua bastante tiempo, la existencia de tanta humedad por períodos largos puede traer serios inconvenientes de ataques fúngicos, y disminución en los rindes por hectáreas y problemas de calidad comercial. Hasta el momento se cosechó 33% del área sembrada (contra 41% cosechado en igual período anterior). Esto representa un volumen cosechado de 4.950.000 toneladas.
En tanto, los exportadores se encuentran tranquilos, ya que las compras que realizaron de maíz llegan a 4.650.000 toneladas contra 4.150.000 toneladas de ventas realizadas con destino de exportación. Las industrias continúan prácticamente inactivas, sin posibilidades de mayor inter-vención en el mercado por la difícil situación financiera que atraviesan. El mercado de maíz sigue una tendencia de mucha tranquilidad, desarrollándose los negocios en una banda de valores de 74 a 78 dólares/t, dependiendo el puerto y la necesidad puntual de algunos compradores. La incertidumbre aumenta a medida que pasan los días, y mientras las lluvias continúan haciendo estragos en los cultivos y en los alicaídos bolsillos de los productores agropecuarios nacionales.
Dejá tu comentario