18 de junio 2024 - 10:20

Gustavo Idigoras: "El 2025 nos debería encontrar con un solo tipo de cambio y sin cepo"

Mientras se discute cómo avanza la comercialización de granos por parte de los productores, desde el sector industrial advierten que se necesita de manera urgente una discusión profunda que incluya quita de retenciones para incentivar la productividad ya que “la cuenta del supermercado la paga la agroindustria”.

Gustavo Idígoras, titular de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) y referente del Consejo Agroindustrial Argentino

Gustavo Idígoras, titular de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) y referente del Consejo Agroindustrial Argentino

Gentileza Campo en acción

Por estos días, la preocupación mayor por parte del Gobierno parece ser el ritmo de la comercialización de soja y maíz. Para llevar respuestas concretas, la Bolsa de Comercio de Rosario elaboró un reporte donde indica que “al 5 de junio, el remanente de soja sin vender en el mercado doméstico se ubicaría en torno a 26,7 millones de toneladas a las que habría que sumarles cerca de 9 millones de toneladas que aun no fijaron precio, por lo tanto el número total sería de 35,7 Mt. A valor de mercado interno y tomando como referencia una pizarra en pesos valuada al dólar exportador en torno a u$s298/t, el remanente tendría un valor de alrededor de u$s10.600 millones de dólares.

En diálogo con Ámbito, Gustavo Idigoras, titular de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) y referente del Consejo Agroindustrial Argentino, aseguró que “cuando uno compara la comercialización, estamos en un año normal. No es un año súper dinámico pero tampoco es un año muy malo si uno ve los últimos cinco años. Lo que está sucediendo básicamente es que el 70% de la comercialización es a fijar, es decir, el productor entrega mercadería y trata de fijar precio más adelante suponiendo que puede haber algún tipo de cambio distinto. Si la inflación sigue hacia la baja, el tipo de cambio se estabiliza, el gobierno logra mantener reservas y hay una nueva negociación con el fondo monetario, creo que todo el mercado va a entender que este tipo de cambio llegó para quedarse”.

En este sentido, Idigoras advirtió que “en términos de valor aún pendiente de venta, estamos hablando de más de 18.000 millones de dólares si sumamos al maíz y la soja. Eso se va a ir comercializando en los próximos meses y va a depender de la estabilidad macroeconómica.

Al ser consultado por los pedidos de algunos incentivos extra por parte del sector primario, el referente del Consejo Agroindustrial señaló ser “el abogado número uno en contra de eso. Porque fue un vicio que inventó el gobierno anterior, que le sirvió para sobrevivir, pero es un vicio que hay que erradicar. Y ahí le doy la razón al actual equipo económico, cuando asegura que Argentina tiene que resolver los problemas de competitividad, reduciendo costos y siendo más competitiva internamente, y no pidiéndole al papá Estado que de un tipo de cambio mejor por un tiempo determinado. Creo que hay que ir a la unificación cambiaria. Argentina se lo merece y me parece que ese es el próximo paso. El 2025 nos debería encontrar con un solo tipo de cambio y sin cepo”.

Idigoras también se refirió a la reciente sanción de la ley Bases y aseguró que traerá tranquilidad en el mercado financiero y cambiario. Detalló que “cada vez que tenemos inestabilidad política, el mercado cambiario y la brecha cambiaria crecen y ahí es cuando se congela, se paraliza la comercialización de granos ante la expectativa de cualquier modificación en el tipo de cambio”. En cuanto a la ley, criticó que la agroindustria haya quedado afuera del RIGI y precisó que “es el mejor momento para que se retome el proyecto de ley del Consejo Agroindustrial, con el que volverán a insistir una vez que termine el debate de la Ley Bases en diputados.

Estabilidad macroeconómica y baja de retenciones

Según el titular de CIARA-CER, “la estabilidad macroeconómica en la condición sine qua non para que haya decisiones de inversión en ampliación de superficie de siembra, tanto de cultivos de fina como de gruesa y decisiones de venta y comercialización. Otro aspecto es el financiamiento productivo. El Banco Central, quizá en la Rural de Palermo, va a tener que anunciar la eliminación de la restricción que impide dar créditos a tasas subsidiadas a quienes tengan en su poder mas del 5% de soja, para así seguir creciendo en tecnología y en expansión de superficie.

El otro gran tema es lograr una ley de eliminación de derechos de exportación. “No puede pasar este gobierno sin tener esa ley. Yo entiendo que hay una necesidad fiscal por los 9.000 millones de dólares por año que el Estado recauda del sector. Pero llegó el momento de replantearlo porque mas allá de la idea del presidente, de tener un Silicon Valley en Argentina en los próximos 10 o 20 años, o desarrollo de la minería y Vaca Muerta, acá hay que pagar las cuentas mañana y en Argentina la cuenta de supermercado la paga la agroindustria, los dólares frescos para que mañana haya heladeras, autopartes, celulares, etcétera, lo pone la agroindustria y dentro de la agroindustria, el complejo soja en particular.

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