Importante desarrollo de la producción de búfalos
En los años '90, se registraton importantes importaciones de vientres (más de 5.000) y también de reproductores desde Brasil. Aquel fue un salto, tanto cualitativo como cuantitativo que consolidó la cría de búfalos en el país.
Asimismo en 1992 comenzó la producción lechera bufalina en la Argentina, actividad que crece continuamente desde ese entonces.
Lechería
Hoy, existen en el país varios establecimientos lecheros, de los cuales algunos únicamente ordeñan, otros industrializan (inclusive elaboran mozzarella) y venden con marca registrada. Entre otros están Cabezas y Rozenblum en Santa Fe, a Guanziroli en Corrientes, a González Fraga en Buenos Aires, a Leston y Morales en Misiones, señaló la cartera agraria. Durante el período que transcurre desde 1976 hasta hoy, las características productivas del búfalo fueron chequeadas y evaluadas ampliamente. Se realizaron investigaciones de todo tipo, numerosos viajes al exterior y diferentes pruebas comparativas, tanto en pasturas altamente productivas como en campos naturales de baja calidad. Además, invariablemente se fueron registrando resultados sorpresivamente favorables en ganancia de peso, calidad y rendimiento de la res a la faena, inseminación artificial, niveles de parición, producción lechera y pruebas de palatabilidad de la carne. Desde mediados de la década del '90, en la Universidad de Corrientes, un grupo de técnicos de la cátedra de Fisiopatología de la Reproducción, con la colaboración de criadores locales, está trabajando arduamente en la investigación científica relacionada con la reproducción y la inseminación artificial en búfalos. En 1985 se abrió un Registro Genealógico, donde actualmente se inscribieron unos 2.500 reproductores. El mayor impedimento para una difusión más rápida del búfalo en la Argentina, como en cualquier otro país, es el número limitado de hembras y también la escasez de machos de buena calidad. Sólo muy pocos criadores tienen rodeos puros de una calidad genética muy alta. Es altamente deseable la importación frecuente de lotes de búfalos de buena calidad, jóvenes y sanos para la cría. Europa y Asia se deben descontar como importadores de cabezas debido a las trabas sanitarias y también por razones de valor de compra y costo de flete.
Las fuentes más apropiadas de suministro deberían ser Brasil, Venezuela, Trinidad y Tobago, aunque las condiciones sanitarias continúan siendo un obstáculo que debe ser resuelto para la producción de búfalos en el futuro.

