El campo enfrenta la paradoja de ser el principal contribuyente del Tesoro Nacional, con aportes por 12 mil millones de pesos anuales, y al mismo tiempo cargar con la caracterización de gran evasor sostenida en acusaciones sin fundamento, coincidieron dirigentes del campo y economistas en el marco de la Exposición Rural que se desarrolla en Palermo.
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«Estamos de acuerdo en el título y en el contenido» manifestó Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) al presentar el informe «El mito del agro evasor» realizado por el economista y dirigente rural de General Lavalle, provincia de Buenos Aires, Eduardo Helguera.
«Es un aporte serio para debatir la reforma tributaria imprescindible para tener un sistema impositivo racional y equitativo», agregó el dirigente, quien reivindicó la decisión de las cuatro entidades nacionales del agro de retirarse, meses atrás, de la Mesa Tributaria, armada en la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) ante el estancamiento de las discusiones en tal sentido.
• Retenciones
La primera intervención estuvo a cargo del director del Instituto de Estudios Económicos de la SRA, Ernesto Ambrosetti, quien graficó el nivel de presión impositiva que soporta el agro, señalando que sólo en carácter de « retenciones a las exportaciones uno de cada cuatro barcos de soja y uno de cada cinco barcos de trigo queden para el fisco». La suma de impuestos, nacionales provinciales y municipales «representa una carga equivalente a 48 por ciento del precio de la soja y del trigo, equivalente al costo que demanda la siembra, lo que cual significa que de 12 por ciento restante el productor debe pagar el resto de sus gastos y tomar sus ganancias».
A su turno, Helguera enumeró la cantidad de « documentos, comprobantes y trámites» que debe cumplimentar el productor agropecuario para realizar sus normales operaciones de compraventa «superior a lo que se le exige a cualquier otro sector productivo del país», lo cual indica la dificultad, «cuandono imposibilidad», de incurrir en maniobras evasivas.
• Presión
Según el trabajo elaborado por Helguera, «la actividad agropecuaria en su conjunto soporta una presión tributaria de 22,3% sobre el valor bruto de la producción, lo cual es una brutalidad que no se ejerce sobre ningún otro sector de la economía nacional». La situación es más grave en el rubro «agricultura y cultivos donde las imposiciones representan 30,5 por ciento del valor bruto», agregó.
A pesar de esta situación, «a menudo nos encontramos con denuncias a través de la prensa donde se mencionan maniobras por valores absurdos. Se habla de una evasión de 800 millones de pesos por IVA en carnes, cuando un simple cálculo permite determinar que de acuerdo con el número de faena, el aporte total sería de 600 millones de pesos anuales».
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