Los precios del maíz, la soja y el trigo vivieron una semana volátil en Chicago afectados por el ritmo de la evolución de las previsiones meteorológicas, pero también por la inestabilidad de los mercados de materias primas.
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Los inversores de los mercados del maíz y la soja estaban atentos a las previsiones meteorológicas. En pleno periodo de polinización en el mercado del maíz, y a poco tiempo de que llegue ese periodo para la soja, las temperaturas caniculares provocaron un alza de los precios a mediados de julio.
Las últimas previsiones indicaban temperaturas más suaves y la llegada de lluvias en el Midwest (centro de EEUU), pero los inversores "esperan la confirmación", explicó Don Roose, de US Commodities.
"Estamos cada vez más preocupados por el estado de las cosechas del maíz y la soja estadounidenses. Luego de una primavera lluviosa que retrasó las siembras en Estados Unidos, llegó el clima cálido y seco amenazando al rendimiento", dijeron analistas de Morgan Stanley.
Los precios del trigo quedaron limitados por la abundancia de las cosechas en el mercado mundial, en particular las que provienen de Rusia.
Las estadísticas de la Federación de cereales rusa prevén una cosecha de 58 millones de toneladas este año, según los analistas de Commerzbank. Las cifras son "más optimistas que las estimaciones de la USDA (departamento de Agricultura estadounidense, ndlr) de 53 millones de toneladas", destacaron.
"En estas circunstancias, no es sorprendente que el presidente ruso (Dmitri) Medvedev no vea ninguna razón para limitar las exportaciones", añadió.
Los mercados de materias primas agrícolas permanecían sujetos a la incertidumbre de las plazas financieras frente al bloqueo de las negociaciones en el Congreso sobre la deuda pública en Estados Unidos.
El viernes fueron publicadas cifras que muestran una desaceleración del crecimiento estadounidense, lo que provocó consecuencias en el mercado.
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