8 de abril 2003 - 00:00

Malo: por precipitaciones se retrasó la cosecha de maíz

Malo: por precipitaciones se retrasó la cosecha de maíz
Las fuertes precipitaciones caídas en los últimos días hicieron que se paralizaran las tareas de recolección del maíz. A nivel país se llevaba cosechado 46% del área sembrada, representando unas 1.168.200 hectáreas sobre 2.596.000 implantadas.

El ritmo de cosecha hasta el momento fue muy bueno, comparándolo con el ciclo anterior, ya que a la misma fecha se había cosechado solamente 39% del área prevista.

En relación con los posibles volúmenes de la presente cosecha, por los excelentes rindes que se están viendo en casi todas las regiones productoras, se puede estimar que se obtendrán alrededor de 13.182.000 toneladas de maíz. Lógicamente estos guarismos muestran una de las peores cosechas de maíz de los últimos siete años, y muy lejos del récord obtenido en el ciclo 1997/'98 cuando se cosecharon 19.430.000 toneladas.

En la provincia de Buenos Aires, los lotes de secano -sin riego artificial- están rindiendo un promedio de 8.500 a 10.500 kilos por hectáreas. Algo similar está ocurriendo en Córdoba y en los lotes que quedan sin cosechar en la provincia de Santa Fe. En tanto, en Entre Ríos quedan pocos campos donde todavía falta levantar el maíz y los rindes fueron menores que en las otras provincias mencionadas, con un promedio de 5.500 a 7.500 kilos por hectárea. Mientras en La Pampa recién se comenzaron a cosechar los primeros lotes, con rindes disímiles, pero las tareas se vieron interrumpidas con las últimas lluvias.

Cabe destacar que estas precipitaciones, fuera de ocasionar retrasos a los maíces de primera que ya están listos para ser cosechados, genera buenas expectativas de calidad y rindes para los maíces tardíos o de segunda, que son aquellos que se cosecharán en mayo y junio.

• Lluvias

Además, el exceso de precipitaciones, en principio, no generaría mayores inconvenientes en los maíces maduros, aguantando varios días en planta, a la espera de ser cosechados, sin que se produzcan problemas de sanidad o calidad.

El único inconveniente que se ha visto este año es la
presencia de fusarium en varios campos del sur de Santa Fe.

Generalmente este hongo afecta a los cultivos de trigo, cebada y avena, pero este año atacó también a los cultivos de maíz. Los técnicos consultados al respecto indicaron que puede llegar a ser el mismo hongo que aparece en el trigo, que queda latente en la tierra, en especial en los terrenos donde se realizó siembra directa.

También algunos especialistas indican que este tipo de enfermedades puede ser cada día más frecuente por el avance de la tendencia del monocultivo, hecho que se evidencia con la expansión de la siembra de la soja, en cualquier región, con cualquier clima y en cualquier campo.

En tanto, el mercado se encuentra en una meseta con características de tranquilidad.
Mientras los exportadores se encuentran comprando a ritmo lento pero firme, los industriales del consumo siguen de cerca de los compradores de la exportación, para intentar no perder lotes.

Recordemos que se presenta un año donde el productor está más «acomodado» como para intentar suplementar con alimento balanceado a sus animales. Muchos chacareros están realizando silos de grano húmedo, preparándose para un invierno, que según indican los meteorólogos puede llegar a ser más crudo que lo habitual.

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