14 de abril 2004 - 00:00

Más control para otorgar emergencias

La Dirección de Economía Rural del Ministerio de Asuntos Agrarios y Producción de la provincia de Buenos Aires ha diseñado e implementado un nuevo sistema informático de descentralización del mecanismo de carga de las declaraciones juradas de emergencia y desastre agropecuario. El principal objetivo de esta nueva tecnología es el control de forma más exhaustiva, mediante la utilización de imágenes satelitales y catastro digitalizado, de las declaraciones juradas presentadas por los productores.

«A partir de ahora podemos controlar los datos presentados, ya que la cantidad de declaraciones ha bajado considerablemente. Había partidos de los cuales, antes de la implementación de este sistema, recibíamos 1.400 presentaciones y de los que ahora recibimos sólo 100»,
explicó el ingeniero Héctor Paris, responsable del proyecto.

Un municipio o productor agropecuario es declarado en emergencia cuando la producción de su establecimiento es afectada en por lo menos 50% y en desastre cuando la misma supera 80%. Con el otorgamiento del certificado, la provincia exime o prorroga del pago de impuestos a aquellos productores en situación de emergencia o desastre agropecuario. Por consiguiente, la evaluación debe realizarse de una forma confiable y operativa.

Si bien a nivel provincial la exención del Impuesto Inmobiliario Rural no representa una cifra significativa (es de alrededor de 10% de este impuesto), sí lo es a nivel partido. «Hubo dos partidos a los que directamente se les devolvieron todas las carpetas. Es que antes era muy poco el control que se podía hacer», comenta Paris, que agrega que «cada campaña teníamos 60 partidos en situación de emergencia, con un promedio de 700 presentaciones por partido. Ahora los productores saben que podemos controlarlos, por lo que el número de presentaciones disminuyó mucho».

Formato digital

Antes existía un gran cúmulo de declaraciones juradas, que por no poder afirmar que los datos en papel eran idénticos a los informáticos, por errores de tipeo, debían permanecer acumulados en grandes estanterías. Cada declaración jurada consta de tres hojas oficio. Teniendo en cuenta que se recibían más de 45 mil al año, y que se consultaban las de hasta diez años anteriores, el cúmulo de papeles abarcaba grandes áreas de la oficina de recepción.

Con el nuevo sistema la carga de datos, los municipios envían la información en formato digital, lo que disminuye el volumen de papeles a manejar. Luego, la verificación de las declaraciones juradas se realiza mediante el análisis y clasificación de imágenes satelitales de alta resolución Landsat. Y en un entorno SIG se realiza el análisis mediante la superposición con datos catastrales.

«Se recibían aproximadamente unas 45.000 declaraciones anuales
, datos que debían ser cargados desde este ministerio por cuatro personas. Esto provocaba que las emergencias se otorgaran a los cuatro o cinco meses de vencido el certificado, porque no daban los tiempos de carga», señala Carmen Vicién, directora provincial de Economía Rural.

Con la automatización de la mayoría de los controles técnicos y administrativos, la descentralización de la carga de datos y el análisis de la información con modernos métodos de control, tanto técnicos como administrativos,
el otorgamiento de los certificados tarda un máximo 30 días, pudiendo ser mucho menor a medida que se tome conciencia de que una presentación inválida perjudica al productor, ya que es devuelta a sus orígenes para su reconsideración.

Pese a que el nuevo sistema ya está en marcha hace más de un año, quedan mejoras por hacer. Entre ellas está la actualización de la información de catastro con la incorporación de las modificaciones, así como la carga on line de la información estadística sobre superficies afectadas, porcentajes y mapa de riesgo agropecuario.

El resultado del proceso de imágenes satelitales es guardado dentro de la base de datos con la fecha de la toma de la imagen y de todo el partido, con lo cual se cuenta con información de períodos anteriores de los que se podrán realizar consultas.

También queda por mejorar la estimación de sequía a partir del ajuste de la metodología informática. El proceso de anegamiento se encuentra vinculado con la posterior salinización y alcalinización de los suelos de sectores deprimidos, condición que puede agravarse ante un manejo inadecuado de los mismos, siendo la resultante final la pérdida de la capacidad productiva por un lapso prolongado de años. Por esta razón se está trabajando en la metodología a aplicar para la evaluación de la sequía y de los procesos de salinización que, lamentablemente, se producirán al retirarse el agua de las inundaciones.

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