En el último quinquenio las exportaciones de arándanos se
incrementaron notablemente y según datos del SENASA la
Argentina pasó de exportar 300 toneladas en la campaña
2001/2002, a más de 6 mil en la última temporada, por un
valor de 48,7 millones de dólares.
El boom productivo de arándanos continuará este año con una cosecha de más de 14 mil toneladas que duplicará la cifra alcanzada en 2006 y abrirá nuevos mercados, no obstante lo cual los productores del sector advierten sobre la persistencia de problemas puntuales que limitan la rentabilidad de la actividad.
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«Este año se duplicará nuevamente la producción de arándanos, se abrirán nuevos mercados y se promoverá el consumo interno del selecto berry; pero también se prevén problemas de logística, empaque, frío y descenso de precios», señaló la Cámara Argentina de Productores de Arándanos y Berries (CAPAB). En ese sentido, prevén que «este boom pondrá en máxima tensión los procesos de cosecha, poscosecha y envío, que fueron justamente los más críticos en la temporada 2006». De hecho, la capacidad de almacenamiento en frío se vio sobrepasada durante la cosecha 2006-2007, y las comercializadoras debieron enviar grandes e inesperados volúmenes, lo cual tuvo efectos negativos sobre los precios obtenidos. «Esto ocurre, en parte, por falta de infraestructura para hacer frente al importante aumento de cantidades producidas que ha experimentado el sector en los últimos años», evaluó Alejandro Casado, presidente de la CAPAB.
En el último quinquenio, las exportaciones de arándano en fresco se incrementaron notablemente, y según datos del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Agroalimentaria (SENASA), la Argentina pasó de exportar 300 toneladas en la campaña 2001/2002, a más de 6 mil en la última temporada, por un valor de 48,7 millones de dólares.
En diciembre del año pasado, CABAP realizó una reunión de emergencia por el colapso en los precios del arándano, donde productores y comercializadores definieron que existen «cuellos de botella» en la circulación de la mercadería.
«La logística, la falta de inversión en cámaras de frío y plantas de empaque, y la ausencia de un sistema de información actualizada sobre el estado de los precios y la producción causan la caída en los precios», puntualizaron.
La producción nacional se destina en 94% a la exportación con mayor intensidad en el mes de noviembre, lo que permite a la Argentina abastecer bajo la modalidad «contraestación» a un mercado como el de Estados Unidos, que concentró 69% de los envíos el año pasado, con 4,4 miles de toneladas por 31,3 millones de dólares.
En cambio, el mercado interno se encuentra poco desarrollado y el producto es escasamente consumido en productos secundarios, como dulces, mermeladas o helados.
Promoción
En ese sentido, CAPAB planea promover el consumo nacional mediante la búsqueda de empresas interesadas y en condiciones de procesar pasas, jugo congelado, pulpa, entre otros subproductos.
De igual modo, los productores apuntan a estrategias de posicionamiento conjuntas entre la Argentina, Chile y Uruguay para el abastecimiento de mercados de contraestación en el contexto de aumento de la oferta y la disminución de los precios.
En este contexto, CAPAB realizará la VIII Reunión Nacional de Productores de Arándanos y otros Berries los días 9 y 10 en Concordia, Entre Ríos, organizada por la cámara que agrupa a los productores del sector.
Cerca de 650 productores de todo el país se congregarán en el Hotel Ayuí, a orillas del Lago de Salto Grande, durante un encuentro en el cual expondrán compradores y distribuidores de berries (frutas finas) de los mercados estadounidense y europeo, empresarios y autoridades gubernamentales de Chile y la Argentina (los principales exportadores del Hemisferio Sur).
La reunión cuenta con el auspicio de la Asociación de Productores de Arándanos de la Mesopotamia (APAMA), la empresa APHIS, la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Nordeste de Entre Ríos ( AIANER), la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNLP, el Instituto Nacional de Semillas ( INASE). También, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Agroalimentación (SAGPyA), el Servicio de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), y la Sociedad Rural Argentina (SRA), entre otros.
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