19 de octubre 2006 - 00:00

Presión alcista para los granos por stock escaso

Un informe de la consultora Agropuerto, que conduce Juan Martín Rebolini, destaca que el productor es el gran perjudicado en el actual escenario agrícola. «Las intervenciones del gobierno están afectando seriamente el funcionamiento del sistema comercial de granos, que luego de la desregulación de 1991 se transformó en uno de los más eficientes y competitivos a nivel mundial», indica el trabajo. Los especialistas sostienen en el informe que se publica que también están en alza los precios del arroz en Brasil y el precio FOB local ya ha subido más de 10% en las últimas semanas.

Las miradas se concentran ahora sobre el maíz, que con condiciones particulares, acompañó las subas de los mercados de commodities agrícolas.
Las miradas se concentran ahora sobre el maíz, que con condiciones particulares, acompañó las subas de los mercados de commodities agrícolas.
El precio de los cereales en el mercado internacional está en franca alza, y alcanzando niveles máximos en 10 años. Las cotizaciones del trigo han subido 70% en un año, y en las últimas semanas también se han operado con fuertes alzas los precios del maíz, 35%, y de la soja, 10%. El maíz ha superado ya los máximos de julio pasado y de 2003. Las cotizaciones de la soja aún no alcanzaron los valores de mediados de año.

  • En julio pasado el gobierno implementó medidas de restricción a las exportaciones de trigo, con presión sobre los exportadores para que no registraran más ventas al exterior y con una suba artificial del índice FOB sobre el cual se liquidan los derechos de exportación.

  • Estas medidas generaron una baja de 15% en los precios del trigo en el mercado doméstico y un aumento del stock final a 2,2 millones de t (se mantuvo una subestimación de la cosecha de 2 millones t). Por el contrario, el precio FOB del trigo aumentó 40 u$s/t a 180 u$s/t, generando un margen muy interesante para los exportadores.

  • El gobierno prometió a la molinería que los precios del trigo no iban a subir y dio una muy mala señal a un sector industrial que no se preocupó en consecuencia con las restricciones de oferta que se proyectaban a nivel internacional y regional.

  • Se extendieron los acuerdos de precios internos de la harina del trigo y del pan, luego que acertadamente se unificara la alícuota del IVA en la cadena del trigo-harina-pan en 10,5% y que se unificara el tratamiento de derechos de exportación para harinas de trigo y mezclas en 10%.

  • Los exportadores se adelantaron a nuevas restricciones del gobierno a las exportaciones y con una muy firme demanda internacional y regional declararon ventas al exterior para la nueva cosecha por 8 millones de t, equivalente al saldo exportable si la cosecha no supera los 13 millones de t. Al mismo tiempo, compraron a los productores 5,5 millones de t de trigo entre sobrantes de vieja campaña y compras de la nueva.

  • El precio FOB del trigo continuó subiendo hasta superar los 200 u$s/t, y estos valores fueron acompañados por el índice que fija la SAGPyA para el pago de derechos de exportación. Así la paridad del FAS (o capacidad de pago) sería hoy en torno a 160 u$s/t, pero algo más todavía si se tiene en cuenta que gran parte de las DJVE se realizaron sobre índices FOB promedio en torno a 160 u$s/t).

  • Desde la semana pasada, por presión del gobierno sobre los exportadores, la mayoría de éstos se retiraron de la compra de trigo y los precios cayeron 20 u$s/t en el mercado doméstico.

  • La molinería reclamó que estaba en riesgo el abastecimiento interno y que estaba vendiendo las harinas a pérdida.

  • Interrogante

    Cabe preguntarse qué estaba haciendo el empresariado molinero cuando el precio del trigo no superaba los 100 u$s/ t sólo dos meses atrás. Sin ningún costo podría haberse cubierto con compras forward o en mercados de futuros (así administra sus riesgos de precios la agroindustria eficiente en los mercados globalizados de hoy). Ahora resulta muy fácil recurrir al gobierno por no haber tomado coberturas.

    Con el alza de los precios del maíz que han superado el nivel establecido en el acuerdo de precios con la avicultura, la SAGPyA comenzó a elevar el índice FOB del maíz para desalentar las exportaciones. Se fijó en 152 u$s/t para vieja cosecha cuando el precio FOB está vendedor en 138 u$s/t para octubre/ noviembre. Para nueva cosecha se fijó en 138 u$s/t frente a un mercado ofrecido en 135 u$s/t.

  • Para la vieja cosecha aún falta vender al exterior 1 millones de t de maíz, con lo cual la intervención del gobierno puede derrumbar los precios, como pasó con el trigo en julio. En cambio, para nueva cosecha, la exportación ya declaró ventas por 5 millonesde t para cubrirse de la intervención previsible del gobierno, pero el saldo exportable se proyecta en más de 11 millones de toneladas.

  • También están en alza los precios del arroz en Brasil y el precio FOB local ha subido más de 10% en las últimas semanas. Los industriales y productores del sector ya se muestran preocupados porque es previsible que el gobierno no acepte subas de precios en el mercado doméstico, más cuando es la propia Secretaría de Comercio Interior la que ha logrado mitigar la falta de gasoil para la siembra de arroz.

  • Las intervenciones del gobierno están afectando seriamente el funcionamiento del sistema comercial de granos, que luego de la desregulación de 1991 se transformó en uno de los más eficientes y competitivos a nivel mundial. Estas políticas destruyen el funcionamiento de los mercados de futuros y opciones, que son el instrumento más efectivo para que los agentes comerciales arbitren sus riesgos de precios. Luego no se entiende la incoherencia de la política oficial, que por ejemplo en el mismo anuncio del plan ganadero (que no se ha implementado en casi nada) se puso como objetivo generar un mercado de futuros de carne vacuna.

  • En este contexto, las empresas agroindustriales se están defendiendo del gobierno quitando transparencia a los mercados y se producen grandes transferencias de ingresos desde los productores hacia el sector exportador y agroindustrial.

  • Apropiación

  • Pero al mismo tiempo, el gobierno aumenta significativamente su recaudación del Impuesto a las Ganancias, porque en las exportaciones se toma el precio FOB del momento de embarque para calcular las ganancias. Esto implica que el gobierno se apropia de 35% del margen excedente que están generando las intervenciones.

  • El gran perjudicado o pato de la boda es el productor, y en general el pequeño y mediano productor que no puede retener la cosecha para esperar una recuperación de precios. Y peor aún, el techo a los precios del trigo le resta la posibilidad a los productores de compensar los menores ingresos que tendrán por la reducción de rindes que generó la fuerte sequía en algunas regiones, como centro y norte del país.

  • En mayo de 1996, el precio del trigo en el mercado internacional y en el mercado interno alcanzó su máximo histórico de 300 u$s/t. A pesar de una magra cosecha de 9 millones de toneladas, no se restringieron las exportaciones.Y aunque el trigo y el maíz alcanzaban niveles récord en sus cotizaciones, la inflación del mes de mayo de 1996 fue de sólo 0,2%. Esto demuestra que un eficiente sistema comercial en libre juego de oferta y demanda es más eficiente que las políticas intervencionistas y de negociación corporativa que se están aplicando actualmente.

  • Al mismo tiempo, se está desconociendo toda la legislación de protección antimonopolio porque el gobierno y las grandes empresas presionadas por el gobierno están actuando en forma oligopólica.
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