13 de enero 2009 - 00:00

Prevén menor rendimiento agrícola por la fuerte sequía

La falta de lluvias afectará este año a regiones de las provincias de Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa, y hará que se viva el otoño más seco de los últimos 100 años, provocando una merma del rendimiento agrícola de la región, según diagnosticaron distintos especialistas.

Además, el no crecimiento de pasturas obligará a la reducción de los planteles de hacienda, como también seguirá siendo bajo el índice de preñez y los cultivos más afectados por la falta de agua serán el maíz, el girasol y la soja, según se indicó.

En Córdoba, pese a las lluvias registradas en los últimos días, en algunos casos intensas, en el interior provincial se mantienen bolsones de sequía que afectarán el rendimiento agropecuario, alertaron fuentes del sector.

Estimaron que la falta de lluvias se prolongará en el próximo otoño, lo que agravará la situación planteada en Córdoba y provincias vecinas como Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa.

Estela Carballo, investigadora del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), vaticinó que "vamos a atravesar el otoño más seco de los últimos cien años", agravado porque el ciclo se iniciará "sin carga" de agua en el suelo.

"No hay tendencia a que se modifique la falta de lluvia" y esto provocará una merma en el rendimiento agrícola, remarcó la especialista del INTA. El maíz sería el cereal más afectado por la falta de agua, como puede ocurrir en la zona de Marcos Juárez, en el sur cordobés, donde se advierte que de no llover en los próximos días, no se llegaría a la producción promedio de 90 quintales por hectárea.

En tanto, en Santa Fe, el secretario del Sistema Agropecuario, Agroalimentos y Biocombustibles del Ministerio de la Producción de esta provincia, Carlos Sartor, manifestó que a causa de la intensa sequía "el panorama en el sector agropecuario es muy oscuro".

En diálogo con Télam, el funcionario resaltó que "no son buenos los pronósticos", y aseguró que "entraremos al invierno sin pastura recompuesta, va a ser un año muy difícil".

Luego indicó que "los productores deberán asimilar esta nueva realidad, reducir sus planteles de hacienda, no recargar los campos".

"Estamos trabajando con los Ministerios de Obras Públicas, de Agua y Protección Civil, analizando qué acciones realizar a futuro y tomar recaudos en cuanto a realizar taponamiento en canales, seguir con perforaciones, entre otras cosas", agregó.

En cuanto a las pérdidas, Sartor afirmó que "si tenemos en cuenta que a fines del año pasado superaban los 2.000 millones de pesos, en estos momentos son superiores", y acotó que "los rindes de girasol son bajos, la soja está complicada porque está en pleno crecimiento y necesita agua".

Sobre la ganadería, el funcionario resaltó que "de acuerdo a los datos surgidos de las planillas de la vacunación antiaftosa, hay una disminución de 600 a 700 mil animales en esta provincia, mucha mortandad, hubo que hacer traslados para preservar la hacienda y la venta que se tuvo que acelerar para achicar los planteles".

"Las consecuencias se verán a futuro", puntualizó Sartor, y añadió que "hay bajos índices de preñez y destete, que no van a superar el 20 por ciento. Lo vamos a sufrir en los próximos años", acotó.

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