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En otro tramo de su discurso, Weskamp convocó a im-pulsar un crecimiento fuerte y sostenido que favorezca un creciente agregado de valor y diferenciación de la producción, dejando de lado el falso dilema agroindustria. «Hoy el agro no sólo produce granos y carnes, sino también fibras, plásticos, biocombustibles, nutracéuticos y una extensa gama de insumos de alta tecnología», y destacó que la agroindustria representa actualmente 45% del valor agregado de la producción nacional de bienes, 36% del total de empleos, 52% de las exportaciones y aporta 45% de los ingresos fiscales.
En referencia a las políticas para el sector agroindustrial, consideró que «mientras algunos productos argentinos padecen limitaciones a su exportación, resignando posiciones, nuestros competidores ganan espacios en el comercio mundial, difíciles luego de recuperar». En particular, se refirió a la comercialización del trigo de la nueva campaña. Dijo que, a pesar de que el ciclo ya está avanzado, los registros de ventas al exterior permanecen cerrados y todavía no se conocen las condiciones para la comercialización de la próxima cosecha.
«Si el Estado considera necesario contar con un mecanismo de compensaciones explícito, insistimos en la implementación de un esquema sencillo, previsible y acotado en el tiempo. De esa forma, los exportadores podrán vender a las cotizaciones internacionales y reflejar esos valores en el mercado inter-no, que los productores serán dueños de vender al mejor postor y que los molinos paguen el precio de mercado y reciban del Estado las compensaciones que necesiten para no trasladar la suba de sus costos a los productos finales», señaló.

