13 de febrero 2002 - 00:00

Se confirmó que en trigo no había tanta cosecha '01/'02

Finalmente, la cosecha de trigo no fue la esperada
Finalmente, la cosecha de trigo no fue la esperada
Con los pocos lotes que se cosecharon la semana pasada se puede dar por terminada la zafra triguera en la Argentina correspondiente al período 2001/02.

La cosecha se estima que fue de 15.504.000 toneladas, recolectadas sobre 6.460.000 hectáreas sembradas que estuvieron en condiciones para ser cosechadas. Porque el volumen inicial de hectáreas sembradas fue superior.

A fines de setiembre ya se conocía que el área dedicada al trigo no iba a ser tan importante como los organismos oficiales indicaban.

A pesar de que se hacían cálculos extremadamente optimistas, vaticinando que se utilizarían más de 7 millones de hectáreas para este cultivo, en definitiva se pudieron sembrar 6.870.000 hectáreas. También debemos recordar los pronósticos que indicaban que nos encontraríamos con la mejor cosecha de la historia donde se llegarían a recolectar 20 millones de toneladas de trigo.

Pero toda esta locura informativa que se realizó en búsqueda de protagonismo mediático de algunos funcionarios quedó desdibujada con la realidad de los hechos. Como lo anticipara Ambito del Campo el área que definitivamente se iba a poder cose-char iba a ser notablemente menor a la esperada. Básicamente se dejaron de cosechar alrededor de 410.000 hectáreas por diferentes motivos.

· Mal tiempo

El principal fue el aspecto climático que con mal tiempo y exceso de precipitaciones, abatió a toda la región productora de trigo trayendo múltiples problemas. No se pudieron realizar los trabajos culturales como correspondían, no se logró fertilizar en los campos que era necesario y el exceso de humedad trajo ataques de todo tipo de hongos. Todo esto hizo que muchos productores dejaran sus campos sin cosechar, teniendo como única alternativa dejar ingresar los animales para que al menos se aprovecharan los lotes como pastoreo. Además, la situación descrita trajo aparejado múltiples inconvenientes desde el aspecto de la calidad comercial. Por estos días los productores que tuvieron que lidiar con el mal tiempo, se encuentran con inconvenientes en el momento de la entrega del cereal, ya que éste o está al límite de lo permitido por los estándares de las cámaras arbitrales o directamente se encuentran fuera de ellos, por culpa del fusarium --enferme-dad fúngica-o por la gran cantidad de granos brotados, dañados y presencia de cuerpos extraños.

Con la cosecha de 15.504.000 toneladas, se calcula que el saldo exportable de nuestro país ronde las 10.670.000 toneladas.
Hasta el momento se han vendido al extranjero un total de 7.000.000 de toneladas, donde se destaca nuevamente Brasil con 2.820.000 toneladas compradas, siendo el gran partícipe en la comercialización de trigo argentino. Luego aparece Irán comprando 1.600.000 toneladas e Irak con 650.000 toneladas. Después, la lista de compradores está formada por no más de 10 países con negocios de poco vo-lumen.

Existen algunas dudas sobre datos que indican como comercializadas con el extranjero unas 700.000 toneladas, pero que no se conoce a ciencia cierta los destinos.
Algunos operadores indican que estos guarismos pueden llegar a utilizarse como cifra de ajuste al total de las ventas realmente concretadas. De ser real los volúmenes exportados de trigo, quedaría un posible saldo de alrededor de 3.700.000 toneladas. Esta cantidad de trigo iría sin problemas con destino final a las industrias molineras de Brasil. Llama mucho la atención también los volúmenes que se indican como comercializados. Porque debemos considerar que por más de 50 días el comercio granario estuvo prácticamente paralizado, salvo las compras que realizaban con mucho esfuerzo, los molineros nacionales. Ahora, todos están a la espera de que se normalice la comercialización de cereales y oleaginosas, y no tan solo en los disponibles, con la vuelta al ruedo por parte de los exportadores -quienes han cambiado la metodología de pago del cereal-. Sino también se espera con ansias, la reapertura del Mercado a Término de Buenos Aires -MAT-, principal referente de precios de toda la región sur de América. Porque se puede realizar críticas sobre ciertos aspectos operativos de los mercados, pero nadie puede discutir que un mercado como el MAT con más de 100 años de antigüedad en la formación de precios, es indispensable su funcionamiento para el bien de la transparencia y correcta formación de los valores de los granos y en definitiva, para el bien de los productores que necesitan tener referentes válidos en el momento de la decisión de siembra y posterior comercialización de lo producido.

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