La expansión de la industria agroalimentaria argentina «tiende a moderarse» con una bajada de sus exportaciones y un sustancial aumento de sus ingresos, entre otros datos de un informe difundido ayer por la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES).
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Entre enero y marzo pasados, las exportaciones de alimentos alcanzaron las 6,9 millones de toneladas, con una caída interanual de 7,7%. Los ingresos por esas colocaciones subieron 8,4% en relación con el primer trimestre de 2006, hasta los 2.123 millones de dólares, destacó IES. El valor en promedio de cada tonelada exportada en el primer trimestre del año fue de 306,8 dólares, lo que refleja un aumento de 17,5% frente a igual lapso de 2006, puntualizó.
Las colocaciones de harinas registraron entre enero y marzo un alza interanual de 98,8%, con lo que pasaron a representar 2,3% del total del sector alimentario.
Los datos de la consultora muestran que en la composición de las ventas a otros mercados, se mantiene la preponderancia de los granos oleaginosos (maíz, soja, girasol, etc.) y subproductos (48,8% del total) y los aceites (38,3%).
El principal destino de los productos agroalimentarios argentinos es China, con una participación de 11,9% en valor y de 6,3% en volumen.
«Más allá de la coyuntura, todos los sectores evidencian un importante desarrollo en términos de manufactura e inversión, por lo que se esperan incrementos, tanto en la elaboración como en las exportaciones», comentó IES.
«Esta afirmación tiene sus reservas, puesto que se viene sosteniendo que el sector farináceo está más rezagado y la industria láctea debe superar las distorsiones que la están afectando, y que ponen en juego su desempeño futuro», matizó.
El sector lácteo se ha visto afectado por las inundaciones en la provincia de Santa Fe (centro), de donde proviene un tercio de la producción.
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