Tecnología y subsidios, el interés de los empresarios
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Panorama
En el plano macroeconómico, el especialista estadouni-dense aseguró que «las altas tasas de interés aumentan los costos de producción en alimentos y en el sistema agrícola. Además, «en la mayoría de los países las tasas de interés influyen en los flujos internacionales de capital y en los tipos de cambio». En este sentido, agregó que «las altas tasas de interés fomentan las entradas de capital y resultan en un fortalecimiento de la moneda nacional. Esto reduce la competencia del sector exportador local. Por ejemplo, un dólar estadounidense fuerte reduce la competencia de los productos agrícolas argentinos y estadounidenses en los mercados mundiales». En este contexto, Martin advirtió que «el único inconveniente para la Argentina es que con un peso ligado al dólar, así como también quizás al euro, las acciones del Banco Central y las políticas económicas externas afectan nuestra posición competitiva en mercados internacionales». En cuanto al comercio agrícola, aseguró que globalizaron los mercados de dichos productos. «Como resultado del crecimiento de la población y de los ingresos, la mayoría de los países asiáticos aumentaron su confianza en importaciones de alimentos». «La composición de commodities del comercio agrícola está cambiando. Durante décadas, la mayoría del comercio agrícola era en un gran número de commodities como el maíz, el trigo y la soja», dijo, y agregó que en la actualidad, cerca de la mitad de las exportaciones agrícolas de Estados Unidos pueden clasificarse con valor agregado», porque «a medida que el ingreso per cápita aumenta, las personas cambian sus dietas por alimentos más procesados y prácticos». Sin embargo, el experto reconoció que «todavía existen muchas barreras arancelarias y no arancelarias a los productos agrícolas; los subsidios gubernamentales continúan distorsionando este comercio». Pero fundamental-mente Martin recalcó que «están emergiendo barreras artificiales al comercio, como restricciones en los productos genéticamente modificados, preocupaciones sobre posibles impactos ambientales negativos en los sistemas de producción agrarios y ganaderos, y la presión de los grupos protectores del bien-estar animal sobre la forma en que los ganados se producen».
Perspectivas
Por último, el experto dijo que «durante los próximos 10 o 20 años, el crecimiento de la población y los ingresos mundiales pueden resultar en una expansión de los mercados mundiales agrícolas». Aunque aclaró que en un futuro inmediato, «decisiones políticas para subsidiar a los productores agropecuarios, continuas barreras comerciales, restricciones impuestas debido a preocupaciones por impactos negativos en el medio ambiente a causa de prácticas actuales de producción agrícola, y la desconfianza del consumidor en la biotecnología, posiblemente limiten la expansión comercial».
«Por lo tanto, las decisiones comerciales y políticas en los países con orientación exportadora como Estados Unidos, la Argentina, Brasil y Canadá no deberían basarse únicamente en expectativas sobre expansión de la exportación, especialmente en la cantidad de los commodities». Martin subrayó que «cambios en los cultivos de especialidades y en los alimentos con valor agregado, y mejoras en la eficiencia de producción y marketing serán esenciales para que los productores agropecuarios compitan en los mercados mundiales. Algunos productores no podrán sobrevivir en este competitivo ambiente económico, especialmente si se reducen los subsidios gubernamentales».



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