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Chaco: arrancó puja peronista por la gobernación

En medio de un complicado escenario financiero y un andamiaje político resquebrajado, el peronismo provincial -referenciado en el frente de gobierno Chaco Merece Más- se encamina hacia una implosión similar a la de Cambiemos en Córdoba.

La provincia, que por mandato constitucional debe despegar su elección de la nacional, es la única que hasta ahora no fijó la fecha de los comicios.

Esa demora tiene una explicación. El gobernador Domingo Peppo, cercado por las esquirlas de una investigación judicial por distintos hechos de corrupción que involucran a todo su gabinete, ya manifestó su deseo de pelear por otro mandato. En la vereda de enfrente, su expatrocionador político, el intendente de Resistencia, Jorge Capitanich, tampoco oculta su pretensión de volver a ocupar el máximo cargo provincial. Pero hay otros dos aspirantes: el senador nacional Eduardo Aguilar y el exvicegobernador Juan Carlos Bacileff quieren ser protagonistas de la “refundación” del peronismo chaqueño. Caramelos surtidos que deberán pasar por el tamiz inevitable de una interna.

Pero ese es, precisamente, el eslabón perdido. Peppo, consciente de su debilidad política fruto de una serie de desajustes en su gestión, promueve la derogación de las PASO por considerar que es un gasto innecesario en un momento de crisis. Estiman que esa elección saldría entre 200 y 250 millones de pesos. Sus rivales opinan lo contrario.

“La ley de PASO es una ley sabia y la tenemos que respetar absolutamente. Llegó la hora de que sea el pueblo y los ciudadanos del Chaco los que ordenen la lista de ciudadanos del Chaco. No hay que tenerles miedo a las PASO. Es una forma democrática y civilizada de resolver controversias políticas”, sostiene un legislador con predicamento contrario al del actual mandatario. “Lo único que tenemos que tener cuidado es de no granjear fuego amigo porque ahí sí beneficiaríamos a (Mauricio) Macri”, se atajan.

Los tiempos apremian y en los cuarteles de Cambiemos ya creen ver en esa disputa interna una puerta de entrada legítima para las aspiraciones de varios dirigentes -como el presidente del interbloque radical, el diputado Carim Peche, la intendenta de Barranqueras, Alicia Azula, y el diputado provincial y exgobernador Roy Nikisch-, de recuperar la provincia que desde 2007 gobierna la oposición.

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