Netflix estrena hoy “El hombre que amaba los platos voladores”, una comedia libre y a la vez afectuosamente inspirada en el gran éxito del movedizo periodista José de Zer (nacido José Bernardo Kerzer), cuando en 1986 armó una serie de notas sobre supuestos ovnis sobre el cerro Uritorco y con eso ayudó al turismo en Capilla del Monte, llevó el rating de Canal 9 a niveles estratosféricos y cambió el carácter de muchos noticieros.
Comedia brillante, y afectuosa, sobre un famoso notero de los 80
Netflix estrena hoy "El hombre que amaba los platos voladores", en la que Leo Sbaraglia interpreta al periodista José De Zer, que fue sensación en el "Nuevediario" de aquella época
-
Perturbadora y cruda: la serie de Netflix sobre una secta que es perfecta para maratonear
-
La serie mexicana de Netflix de solo 7 capítulos que se convertirá en tu favorita
Leo Sbaraglia como José De Zer en "El hombre que amaba los platos voladores".
Desde entonces, empezaron a verse ya no solo noticias serias y comprobadas, sino ante todo espectáculo, atracciones, incluso invenciones, lo que sea para atrapar al telespectador. Total, el público cree lo que quiere creer. El notero también.
Antes de seguir, recuérdese que es una versión libre y afectuosa (por algo aquí el pueblo se llama Candelaria, el canal lleva el número 6, Norman Briski no está representando al zar Alejandro Romay, dueño del Canal 9 en aquellos tiempos, con su noticiero "Nuevediario", etcétera). El personaje será medio chanta, pero es encantador, comprensivo, querible, y además – y esto es importante-, él quisiera que su cuento fuese verdad.
Es clave la escena en que cree ver algo en el cielo, al punto de caer desmayado. Luego otros le preparan un cuento (un pastizal quemado), él lo hace propio, lo magnifica con la complicidad de todo el pueblo y la connivencia de sus superiores, el país entero lo sigue, es todo “fake news” pero, quién sabe, tal vez en el fondo este hombre esperaba sinceramente que con semejante invento los marcianos viniera de veras y la hija no lo tomara por mentiroso.
Las dos caras de la verdad son la posta y la sanata, dice el jefe. Detrás del disfraz está el mensaje, justifica el ufólogo. Pero de pronto la lucecita azul que vuela en lo alto del cerro no es un invento del periodista. Entonces, ¿qué está pasando? ¿O qué le está pasando?
Por ahí va la mano. La resolución es singular, gratificante y de factura muy destacable. En verdad, y sin exagerar, todo es destacable en esta comedia: los diálogos, el ritmo, las actuaciones, la sátira de la televisión, la ambientación, los FX, el montaje, la música, una fotografía que se luce hasta cuando debe usar U-matics fuera de uso, todo destacable y bien armado. Puede advertirse que entonces no se usaba la palabra “visualizando”, pero ese es un detalle menor. El detalle importante es que después de verla todo el mundo va a confirmar que somos unas chantas.
Dirección, Diego Lerman, en un film distinto de todos los que ha hecho hasta ahora. Adrián Biniez, coguionista. Leo Sbaraglia, estrella mayor en una constelación donde brilla hasta el último extra. Rodaje en los pueblos puntanos El Volcán y La Carolina, y las dunas del Nihuil, Mendoza. Bonus: como una certificación, junto a los créditos finales aparece el auténtico primer envío de José de Zer desde el Uritorco.
“El hombre que amaba los platos voladores” (Argentina, 2024); Dir.: Diego Lerman; Int.: Leo Sbaraglia, Sergio Prina, Mónica Ayos, Osmar Núñez, Norman Briski, Renata Lerman, María Merlino, Daniel Aráoz, Agustín Ritano. Netflix.
- Temas
- Netflix
- Leonardo Sbaraglia
- Cine
- OVNI

Dejá tu comentario