El plantel de Boca, que arribó a Japón tras un maratónico viaje de 39 horas, inició su proceso de adaptación al horario local, mientras el director técnico, Carlos Bianchi, no despejó las dudas respecto de la línea de ataque que presentará el domingo ante el Milan por la Copa Toyota Intercontinental.
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Desde el aeropuerto Narita, la delegación argentina se trasladó en ómnibus hacia Yokohama, donde quedó alojada en el hotel Sheraton Bay, situado en la bahía de esa ciudad.
Una vez que los jugadores llegaron a Tokio y luego del traslado a Yokohama, la orden que impartió el cuerpo técnico -liderado por Carlos Bianchi-fue que los jugadores debían realizar una caminata. Posteriormente se retiraron a descansar a la espera del primer entrenamiento en tierra japonesa.
Según trascendió, los futbolistas durmieron poco durante el periplo y no se pudo cumplir con la adaptación al huso horario japonés, debido precisamente al cambio de avión en Los Angeles. El equipo para jugar el domingo tiene una sola duda: Guillermo Barros Schelotto o Tevez. El equipo formaría con Abbondanzieri; Perea, Schiavi, Burdisso y Clemente Rodríguez; Donnet, Cascini, Battaglia y Cagna; Barros Schelotto o Tevez e Iarley, aunque el entrenador recién daría a conocer la formación minutos antes de comenzar el partido.
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