Todos le apuntan y le disparan a Tapia

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Desde que asumió, se encargó de cosechar enemigos. No es bien visto desde el Gobierno, los referentes del Ascenso Unido comenzaron a darle la espalda, está distanciado de sus exfamiliares Pablo y Hugo Mayano, y desde que es presidente, la AFA perdió peso institucional en Conmebol y FIFA.

Rodeado por tiburones en el medio del océano. Así se puede describir el cuadro de situación en el que se encuentra Claudio “Chiqui” Tapia dentro de la AFA.

El sanjuanino perdió apoyo desde todos los sectores. Sus propios pares directivos ya lo miran con recelo, desde el propio Gobierno nunca digirieron su llegada a la presidencia en épocas del macrismo. Pero por más que Alberto Fernández quiera deshacerse de Tapia, quien llegó a la AFA de la mano de Daniel Angelici durante la presidencia de Mauricio Macri, no puede accionar oficialmente porque la FIFA tiene normas estrictas en cuanto a la intervención de los gobiernos en sus asociaciones miembros.

También los máximos referentes del “Ascenso Unido”, que fueron los artífices de su llegada, en 2017, a ocupar el sillón del edificio de la calle Viamonte 1366, comenzaron a darle la espada.

Hasta tiene en su contra a sus exfamiliares Hugo y Pablo Moyano. El mes pasado, el club Camioneros quiso hacer una marcha en la AFA y publicó la convocatoria en sus redes sociales: “Fuera la AFA macrista. El Club Camioneros moviliza a la AFA contra la dirigencia macrista, denunciando fallos arbitrales en contra de la institución”. Posteriormente, la manifestación no se llevó a cabo por el tema de la pandemia.

Ahora se sumó la Inspección General de Justicia (IGJ), que hace pender sobre su cuello la espada de Damocles. Según trascendió la IGJ anularía la reelección de Tapia como presidente de la AFA, a raíz del expediente en el que dos clubes cuestionaron la Asamblea realizada el año pasado, en plena cuarentena obligatoria por la pandemia.

Por el momento, las denuncias presentadas por Nueva Chicago y San Martín de Tucumán están en la Cámara Civil para resolver un recurso interpuesto por Nueva Chicago. Por ahora la IGJ no está en condiciones de resolver.

Sin embargo, trascendió que el caso llegará la próxima semana a la IGJ, que podría obligar a la entidad a celebrar nuevas elecciones para elegir autoridades para el período 2021-2025.

La Asamblea, que a poco de estallar la pandemia aprobó la reelección de Tapia, fue objetada por la Comisión Directiva que estaba por entonces al frente de Nueva Chicago, pero con el cambio de autoridades el club, institucionalmente, desistió el planteo.

Simultáneamente otro club, San Martín de Tucumán, también objetó el procedimiento, sobre todo por la modalidad no presencial de la Asamblea, en virtud de las restricciones impuestas por el Gobierno nacional ante el estallido de casos de coronavirus.

La conducción de la AFA, por su parte, rechazó los cuestionamientos y entre sus respuestas le recordó a la IGJ que se llevó a cabo bajo la supervisión de funcionarios del propio organismo.

Mientras tanto, la Justicia federal investiga irregularidades en los contratos que Tapia firmó con su amigo Carlos Varela para otorgarle los derechos digitales de la AFA y con Guillermo Tofoni, a quien le cedió los derechos para organizar partidos amistosos de la Selección y los centros deportivos de entrenamientos.

Sumando enemigos

Con “Chiqui” Tapia, sin dudas, la AFA perdió el carácter institucional que toda entidad que comanda una actividad debe tener.

Desde que Tapia asumió se encargó de enemistarse con cuanto oponente se le pusiera en el camino. En menos de dos años al frente de la AFA su primer rival fue nada menos que la Conmebol.

Tras la Copa América 2019, disputada en Brasil, Tapia envió una dura misiva con membrete de la AFA, cuestionado “a la Confederación Sudamericana de Fútbol, a la Confederación Brasileña de Fútbol, a la Copa América y a las diversas competiciones organizadas por la Conmebol por un conjunto de reclamos de diferente naturaleza”, tras el polémico arbitraje en Brasil-Argentina, donde no le cobraron dos penales al equipo de Lionel Scaloni.

La respuesta desde la sede de Luque no tardó en llegar y fue removido en el cargo que tenía como representante ante el Consejo de la FIFA y al cual había llegado en octubre de 2018 en reemplazo del uruguayo Wilmar Valdez.

También en el frente interno Tapia supo cosechar “enemigos”. Cuando en octubre del año pasado pretendió romper el contrato televisivo con FOX Sports, provocó el encono de Jorge Amor Ameal y Rodolfo D’Onofrio.

Por eso, a través de un comunicado conjunto, Boca y River se despegaron de la decisión de la AFA de romper dicho contrato de televisación con Fox Sports y se quejaron de no haber sido consultados para una medida “tan importante para el futuro de los clubes”.

Sin embargo, en los últimos días del año pasado, entre gallos y medianoches, Tapia y FSLA Holding LLC, empresa del grupo The Walt Disney Company Latin America (TWDC LA), -que compró ESPN y luego Fox Sports- extendieron hasta 2030 el contrato por los derechos de transmisión de los partidos de la Liga de Fútbol Profesional y pusieron fin a los conflictos judiciales existentes entre ambas partes.

La fusión entre Fox y Disney no fue aun permitida por el Gobierno nacional por considerar que la operación restringe y distorsiona la competencia, sin embargo, Tapia cerró el acuerdo y obtuvo por la extensión del contrato hasta 2030 una llave de u$s 45 millones.

No obstante Tapia, en ese “pase mágico”, sumó un nuevo rival: nada más ni nada menos que Marcelo Tinelli, el presidente de la Liga Profesional del Fútbol ya que, al parecer, los directivos de Disney le sugirieron a Tapia que haga a un lado en la negociación al empresario-conductor por la relación que tiene con TNT, la dueña del otro 50% de la televisación del fútbol argentino.

También, la falta de institucionalidad de la AFA a nivel continental se vio reflejada en los últimos acontecimientos que vivió el plantel de Boca en Brasil, cuando fue eliminado por Atlético Mineiro de la Copa Libertadores.

Varios jugadores xeneizes y miembros del consejo de fútbol estuvieron involucrados en serios incidentes y debieron prestar declaración en una comisaría, por lo que debieron permanecer toda una noche y parte de la mañana dentro de dos micros, antes de regresar a la Argentina.

El plantel fue asistido en todo momento por el embajador Daniel Scioli y el cónsul Santiago Muñoz. Sin embargo, desde AFA no hubo ni un llamado y menos una intervención oficial ante la Conmebol ni la Confederación Brasileña de Fútbol.

Además, la AFA de “Chiqui” Tapia se vio fagocitada por la Liga Profesional de Fútbol (LPF) que moldea las estructuras y maneja los hilos de los torneos.

Cuando Boca regresó al país y tuvo que aislarse por haber roto la burbuja sanitaria en Brasil, los directivos xeneizes solicitaron las postergaciones de los partidos ante Banfield y San Lorenzo por la segunda y tercera fecha del torneo. Sin embargo, fue la Liga la que le negó el pedido.

Desde la AFA hubo “silencio stampa”. Tapia sigue callado, aferrado al trofeo de guerra que significó la obtención de la Copa América por parte del seleccionado argentino. El único que se refirió al “caso Boca-postergación de partidos” fue el secretario ejecutivo de la AFA, Pablo Tovigino, la mano derecha de Tapia.

Este rosarino de 42 años, que se formo dirigencialmente en un club de Santiago del Estero y que llegó a la Casa de la Calle Viamonte de la mano del expresidente de Boca Daniel Angelici fue el que hizo referencia sobre ese tema en su cuenta de Twitter: “Qué oportunidad dejó pasar el Fútbol Argentino con su Liga Profesional. Momento justo, para mostrarse solidarios y unidos. Pero No!!! Eligieron el camino del enfrentamiento y la discordia. Tenemos que cuidar los Clubes, abrazarnos y caminar juntos. Mi solidaridad con Boca Juniors”.

Y en otro posteo se explayó mostrando el evidente enfrentamiento entre AFA y la LPF: “Estoy seguro que desde la Asociación del Fútbol Argentino hubiéramos procedido distinto. Toda la responsabilidad a los dirigente que hoy conducen la Liga Profesional, la falta de manejo y el enfrentamiento, son sus cualidades permanentes. Es el momento de unir el Fútbol Argentino”.

Sabias y sanas las palabras de Tovigino pidiendo la unión del fútbol argentino pero, lo cierto, es que si la semana próxima la IGJ declara nula la Asamblea virtual que reeligió a Tapia, es muy probable que el sanjuanino deba dejar el sillón del legendario Julio Humberto Grondona. Y, en ese caso, hasta podría cumplirse el deseo del titular de Boca, Jorge Amor Ameal: “terminar con el doble comando”.

Esto significaría, la probable desaparición de la LPF y la unificación del fútbol argentino otra vez alrededor de AFA , que retomará el comando de la nave que va sin un rumbo fijo desde la muerte de Grondona.

Sobran candidatos

Capitanes para comandar la nave insignia del fútbol argentino sobran, aunque lograr la unión deseada por Tovvigino parece sub realista si los directivos no dejan de “tirarse palitos por elevación” y dejan de lado sus ambiciones personales.

Tinelli es uno de los firmes candidatos, ya que se reúne asiduamente con Alberto Fernández, y ni su enfrentamiento con Jorge Amor Ameal y, en especial con Juan Román Riquelme, le han provocado descender sus acciones.

Otro es Rodolfo D’Onofrio, que deja la presidencia de River a fin de año y ya admitió que le gustaría ser presidente de AFA. Además, es visto con buenos ojos por parte del Gobierno y se lleva bien con Ameal.

En la lista se suman el presidente de Argentinos Juniors Cristian Malaspina, también allegado al presidente de la Nación y Juan Sebastián Verón, el vicepresidente de Estudiantes, que es observado como un dirigente joven y serio, con una visión europerizada.

También, entre los candidatos se encuentran el titular el Racing, Víctor Blanco y Nicolás Russo.

El presidente de Lanús, en diálogo con “Mañana Silvestre”, el programa que conduce Gustavo Silvestre, por Radio 10, fue crítico con este presente de la AFA y con algunos de sus pares que no respetan el fair play financiero, en clara alusión a Tinelli y D’Onofrio.

“La AFA perdió peso en la FIFA y la Conmebol” y con respecto al futuro de Tapia y la posibilidad de ser él el futuro presidente afirmo: “Hoy tenemos que esperar la resolución de la IGJ, acá uno no elige los lugares, te llaman y te dicen te necesitamos, si eso sucede lo analizare”.

Así planteado el panorama, la IGJ decidirá la semana próxima el futuro de Tapia en la AFA. De bajarle el pulgar, los directivos tendrán 60 días para convocar una nueva Asamblea y elegir al nuevo presidente.

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