25 de noviembre 2016 - 22:11

Argentina arrancó el primer día con una pequeña ilusión y cerró con lógica

Delpo y Delbonis abrazados. Uno ganó y el otro perdió, pero la serie está abierta (Foto: Prensa AAT/Sergio Llamera).
"Delpo" y Delbonis abrazados. Uno ganó y el otro perdió, pero la serie está abierta (Foto: Prensa AAT/Sergio Llamera).
Un lógico empate 1-1, aunque con diferentes matices, fue el que dejó la primera jornada de la serie final de la Copa Davis entre la Argentina y Croacia, en el Arena Zagreb, tras la derrota en cinco sets de Federico Delbonis ante Marin Cilic y el triunfo de Juan Martín Del Potro frente al gigante Ivo Karlovic.

Fueron dos partidos vibrantes, en casi siete horas de juego, que mantuvieron la expectativa a flor de piel en las 15 mil personas (cuatro mil argentinos) que colmaron el estadio de la capital croata.

A primer turno, Cilic, número 6 del ranking mundial, adelantó a Croacia al vencer en un cambiante partido de cinco sets al azuleño Federico Delbonis, con parciales de 6-3, 7-5, 3-6, 1-6 y 6-2, en tres horas y media de juego.

Y después, Del Potro, 38 del ranking mundial, batalló durante tres horas y 18 minutos para imponerse con parciales de 6-4, 6-7 (6), 6-3 y 7-5, y hacer estallar a la gran cantidad de hinchas argentinos que no frenó de alentar durante toda la jornada, con Diego Armando Maradona como abanderado en un palco.

Ahora, con la paridad, el partido de dobles de este sábado toma virtual trascendencia, con la incógnita sobre si Del Potro saldrá a la cancha o guardará físico para el domingo.

En el dobles (este sábado a las 11 de nuestro país) fueron anunciados Ivan Dodig y Franko Skugor (seguramente jugará Cilic) por el lado croata y Leonardo Mayer y Guido Pella por el argentino.

Para los partidos de sábado y domingo, los capitanes de los equipos pueden introducir cambios.

Delbonis plantó cara ante uno de los mejores jugadores del circuito, pero no pudo darle el primer punto a la Argentina, que era "lógico" que quedara en el conjunto local.

Fue Cilic el que salió a marcar terreno desde un inicio, con un saque que se volvió indescifrable para el de Azul en los primeros dos sets.

Con peloteos cortos y constantes ataques, el croata se sintió siempre cómodo en el juego y no sufría siquiera cuando la pelota pasaba más de tres o cuatro veces la red.

El principal problema de Delbonis fue el saque, porque no logró conectar un alto porcentaje de primeros servicios y eso hizo complicar su plan de juego, pergeñado junto al capitán Daniel Orsanic.

El 6-3 y 7-5 con el que se adelantó Cilic, en apenas una hora y media de juego, parecía sentenciar la historia del primer punto de la serie, sobretodo porque Delbonis no había conseguido siquiera una chance de quiebre.

Pero el tercer set iba a darle todas las oportunidades juntas, tras el intercambio de quiebres en el arranque, Delbonis empezó a encontrar el tiempo de pelota que molestaba e incomodaba al tenista nacido en la ciudad bosnia de Medjugorje.

La derecha del bonaerense empezó a esmerilar cada ángulo de la cancha, tomando una confianza vital contra este tipo de rivales de jerarquía.

Fue así que, después de zafar de una situación complicadísima en el 3-3 con su servicio, ganó nueve de los siguientes diez games que se disputaron, para equilibrar la historia 6-3 y 6-1.

Con el público argentino y Maradona en éxtasis, trasladando ese clima característico de cancha de fútbol a un estadio de tenis, Delbonis salió inyectado de la silla a jugar el quinto set.

Pero Cilic recuperó la memoria, nadó hasta salir de la laguna en la que se había metido, y trató de no darle oportunidades a la segunda raqueta nacional, con un quiebre rápido en el primer game.

Eso le simplificó toda la presión que podía recargar sobre el local, que en base a la autoridad de su saque se encaminó con tranquilidad rumbo al desenlace.

Delbonis tuvo que rescatar un par puntos de quiebre en contra, pero en el séptimo game volvieron a romperle el servicio y ya no hubo vuelta atrás.

Cilic festejó un trabajado primer punto que dio el lógico y esperado 1-0 para Croacia en la serie final donde la Argentina busca su primera Ensaladera de Plata.

En el segundo turno, y con la presión sobre sus espaldas, Del Potro simplificó todo desde un principio. Es que toda la especulación sobre el potente servicio de Karlovic duró apenas un game.

Porque el tandilense pudo quebrar en ese juego inicial y luego se dedicó a demostrar seguridad con su propio saque, para quedarse con el primer set por 6-4.

El segundo set fue el trámite de los libros, el que todos en el Arena Zagreb fueron a buscar, con los dos muy sólidos desde su saque (pese a que "Delpo" tuvo dos quiebres que desperdició) y llegando al tie break.

Parecía que se lo llevaba la "Torre" (estuvo 6-4 arriba), pero Karlovic reaccionó a tiempo. Vuelta a empezar.

Del Potro no se desesperó, se mantuvo en su libreto sabiendo que si lograba mover de un lado al otro al croata de 37 años, iba a seguir encontrando dividendos.

El octavo game del tercer set fue el punto de inflexión para Del Potro, que descifró el saque de Karlovic y logró quebrarlo por segunda vez en el partido, para el 6-3 final.

Otra vez el palo y palo apareció en el cuarto parcial, con ambos entregando todo de sí para tratar de contrarrestar las armas del rival. Uno desde la potencia del saque y red, el otro con un desarrollo más integral.

Karlovic, que se convirtió en el jugador de más edad desde 1920 en participar en un partido de singles con 37 años y 271 días, pareció estar falto de físico, ya que no jugaba con la tensión de la Davis desde hace mucho tiempo.

Entonces fue el número 1 de Argentina el que sacó pecho. En el undécimo game aceleró la devolución, aprovechó las dudas del nacido en Zagreb (que igualmente clavó 35 aces) y rompió el servicio del gigante.

El empuje de la gente no lo hizo dudar en el cierre, quizás el momento más importante de un partido de este estilo, para dejar el 1-1 en la serie y la ilusión intacta de la Argentina, para conseguir su primera Ensaladera de Plata.

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