La pelota naranja le entregó una nueva alegría al deporte argentino. La Selección Argentina venció en un partido para el infarto por 79 a 78 a Estonia en la final del Mundial de Básquet senior + 40 disputado en la ciudad estadounidense de Orlando, y se consagró Campeón del Mundo.
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Sebastián Arbillaga, autor de 24 puntos en la final, fue el goleador del partido y su actuación se convirtió en decisiva para la conquista del Torneo FIMBA MaxiBasket 2015.
El combinado nacional, que llegaba conocida como Argentina B, comenzó el certamen con una dura derrota justamente ante Estonia, por 20 puntos. Pero el equipo supo superarse y salir para delante. Es así como en los siguientes duelos lograron derrotar a Chile, imponerse en dos encuentros más y llegar a la final de la competencia.
En la tan ansiada final, su rival era nada más y nada menos que su verdugo del debut, Estonia. El partido comenzó parejo en el que ninguno lograba consolidar una ventaja clara a tal punto que los equipos se fueron al descanso con un tablero que indicaba un resultado parcial de 35-33 a favor de los europeos.
Tras el descanso, los dirigidos por Pablo Maier salieron absolutamente concentrados en su objetivo de poder lograr una ventaja. El conjunto nacional fue eficaz tanto en su línea defensiva como en la de ataque y la misión parcialmente fue cumplida pero no de forma rotunda, ya que el tercer cuarto terminó 58 a 50 a favor de Argentina.
En la última escena, los argentinos estiraron la diferencia a 11 puntos (65-54) pero paulatinamente los estonios fueron descontando. Para el colmo, se fue por faltas la figura y goleador hasta ese momento de la Selección Argentina, Sebastián Arbillaga, y de a poco los europeos fueron emparejando el marcador, lo revirtieron y se pusieron 74-71. En minutos finales para el infarto, el conjunto nacional, no se dejó doblegar, sacó fuerzas y el resultado quedó emparejado 74-74, lo que obligó a tener que a tiempo suplementario.
La prórroga no dio tregua a ninguno de los dos equipos, que jugaron cada pelota como si fuese la última. En un juego ríspido, trabado, en el primer minuto de los cinco correspondientes ninguno de los dos bandos lograba marcar un tanto y dos minutos después el partido estaba clavado con un 78-78. Los dos tuvieron oportunidades esquivas en la línea de foul, hasta que Argentina recibió falta, el encuentro seguía igualado en 78, y quedaban 9,2 segundos por jugar.
"Chino" Freddi fue quien tuvo que respirar profundo, concentrarse, y embocar de forma certera ese punto que se convirtió en oro. Así las cosas el partido estaba 79-78, el segundo tiro fue errado, en la disputa del rebote la pelota terminó desafortunadamente en manos de un estonio, quien avanzó los metros que le quedaba de forma arrolladora, superó a dos argentinos, pero de forma increíble no pudo concretar una bandeja, lo que provocó el desahogo, delirio y festejo de la Selección Argentina de Básquet +40 que pudo consagrarse y gritar Campeón.
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