David Nalbandian entrenó en Parque Roca. (Foto @arielgiuliani).
Después de la fatídica lluvia del martes, el Parque Roca volvió a vestirse de Copa Davis. Argentina y Francia continuaron con su puesta a punto de cara a la serie de cuartos de final del próximo fin de semana, con algunas piezas por definir en el rompecabezas de ambos combinados.
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El día comenzó con una gran cantidad de personas de la organización trabajando sobre todo el predio, recuperando horas perdidas por la lluvia para poner en condiciones todos los rincones inmediatos al Mary Terán de Weiss, desde el patio de comidas hasta las carpas de sponsors.
También se comenzó con los primeros retoques de la cancha de entrenamiento y la central, ambos utilizados por los franceses para practicar. En la auxiliar estuvieron Jo-Wilfried Tsonga y Gilles Simon (quinto jugador del equipo galo) haciendo tareas de cara al singles.
Francia trabajó el dobles en el estadio principal, con Michael Llodra y Julien Benneteau, la pareja titular, de un lado, y el capitán Arnaud Clement junto al segundo singlista, Richard Gasquet, del otro. Justamente el número 2 de los europeos fue el foco de atención, puesto que entrenó en forma liviana toda la semana.
Con dolores en su tobillo derecho, que arrastra desde el Masters 1000 de Miami (hizo semis), Gasquet practicó muy poco en singles y el mayor tiempo lo pasó haciendo movimientos de dobles. En este entrenamiento se lo vio algo más activo, pero aún con pasos lentos. Es justamente por su problema en el pie que todavía no está asegurada su participación el viernes, ya que le queda sólo un día para ponerse a punto y competir.
Llodra y Benneteau dieron indicios de lo que pueden exhibir el sábado. Mientras el número 32 en la especialidad jugó la gran mayoría de los tiros a las líneas, como si éstas fuesen cinco o hasta diez veces más anchas, el actual 87 del planeta fue una pared infranqueable en la red. Gasquet fue un partenaire de lujo para entrenar a una de las mejores parejas del mundo.
Mientras tanto, Tsonga y Simon jugaron un áspero partido entre ellos, pero con un clima ameno. El mayor rival que tuvieron fue el polvo de ladrillo, que por primera vez vio el sol en varios días. Las dos canchas exhibían el paso del agua durante un largo período, haciendo que estuvieran muy pesadas y con un pique demasiado bajo para lo que es el clay.
Aun así, casi como si estuvieran disfrutando el match, los dos franceses dejaron todo y se los vio con mucha soltura y confianza.
Poco antes de las 14, cuando el sol salió en su plenitud, Juan Mónaco y Carlos Berlocq dieron inicio al turno de Argentina en la cancha auxiliar. Tras un comienzo errático de ambos, jugaron un partido intenso y bien disputado.
Como es su costumbre, "Charly" le imprimió toda su garra, a pesar de la venda que llevaba en su rodilla izquierda producto de la tendinits que arrastra hace un tiempo y lo obligó a retirarse en Miami.
La contracara fue "Pico", falto de confianza por su increíble racha negativa: en lo que va del año, no ganó ningún partido en el circuito y sólo se llevó la victoria en sus dos matches de la serie ante Alemania.
Es por eso que Gustavo Marcaccio, su entrenador, y Martín Jaite y Mariano Zabaleta, capitanes del elenco argentino, trabajaron fundamentalmente en la motivación del tandilense. Con cada tiro acertado, se encargaron de alentar al jugador para que suba en lo anímico. Mónaco sólo se salió del libreto cuando se quejó de una cortadora de césped que trabajaba cerca de la cancha. Lo positivo del día fue que su tenis apareció con mayor regularidad que en las horas previas.
De no mediar inconvenientes, estos dos serán los singlistas argentinos. El dobles, lo conformarán David Nalbandian y Horacio Zeballos, que en paralelo practicaban en la cancha central. A diferencia de otros días, lo hicieron por separado y no en pareja, haciendo labores tácticas.
Sebastián Prieto, exdoblista nacional, fue el que comandó la práctica hasta la llegada de Jaite. En un principio, a Nalbandian se lo vio molesto por algunos errores. La víctima fue su raqueta, que luego de un par de insultos, fue a parar contra la red.
En frente era todo al revés, porque Zeballos volvió a tener una tarde brillante, a puro acierto con una agresividad que invita a soñar para el partido del sábado. Efectivo con su saque, dominador con la volea y cómodo con su revés, fue el que mejor se mostró en el día previo al sorteo.
Después de una tarde intensa, Nalbandian y el marplatense trabajaron jugadas puntuales y luego disputaron un mini partido de singles, pero con reglas de dobles. Finalmente, practicaron un rato en individuales, pero no entre ellos: el unquillense contra Diego Schwartzman, y "Cebolla" ante Guido Pella.
Todo está más claro en el equipo argentino que en el francés, que espera por la recuperación de Gasquet. Los jugadores deberán estar definidos una hora antes del sorteo, que se hará el jueves a las 10.30 en La Boca. Entonces, será el momento de barajar las cartas y comenzar la partida.
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