Schwartzman, el líder de Argentina en la Copa Davis y el deseo de volver a la elite

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El "Peque" aseguró que el elenco nacional es "favorito" ante Bielorrusia para ganarse un lugar en los Qualifiers. Además, le dijo a Ámbito que todavía no se habló sobre la continuidad de Gaudio como capitán.

“¡Dale Dieeeegoooo! ¡Fue buena!”. Un momento de descompresión y aliento propio para Diego Schwartzman durante un intenso entrenamiento con Francisco Cerúndolo. El número 1 de Argentina volverá a jugar en Buenos Aires luego de seis meses, ahora para intentar guiar a la Selección nacional de tenis al primer plano de la Copa Davis.

Este fin de semana Argentina enfrentará a Bielorrusia por la reclasificación al Grupo Mundial I y buscar un acceso a los Qualifiers del año próximo. El elenco nacional perdió en dicha instancia el año pasado ante Colombia, serie en la que el “Peque” no jugó. Es decir que vuelve al equipo luego de casi dos años.

Mientras Schwartzman entrena con Cerúndolo en el Court Central Guillermo Vilas, el Buenos Aires Lawn Tennis Club se pone a punto. Parte del personal barre y limpia una a una las butacas del estadio, y otros distribuyen las sillas de los palcos para que se respete la distancia social.

Entre sonidos de herramientas eléctricas, tarros de pintura y carteles publicitarios que se acomodan para vestir a la Catedral, Schwartzman se enoja, ríe, felicita al compañero y charla con los capitanes Gastón Gaudio y Gustavo Marcaccio.

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“Este es un lugar con mucha historia, poder representar a Argentina en este club que hace pocos meses tuve una alegría inmensa, es algo muy lindo. Las condiciones para jugar también son óptimas”, sostiene el N°1 de Latinoamérica. Ese importante festejo al que se refiere es el título del Argentina Open obtenido hace seis meses, en el mismo BALTC que ahora lo tendrá como líder espiritual y tenístico del equipo de Copa Davis.

En aquel comienzo de marzo de este año, cuando la pandemia de coronavirus empezaba a recuperar fuerzas, sólo un puñado de personas, invitadas por cortesía, pudieron presenciar la final que lo vio campeón. Ahora la situación será otra, con un aforo cercano a los 3.500 asistentes. “La ayuda del público cambia totalmente las sensaciones de jugar al tenis, los nervios, la satisfacción. Es muy feo jugar sin público, esto le pone un condimento extra”, asevera el “Peque”.

Bielorrusia no trajo a sus mejores jugadores. El equipo europeo lo componen Alexander Zgirovsky, ubicado en el puesto 1233 del ranking a sus 20 años; Martin Borisiouk, que tiene 21 años y es el 1408; Erik Arutiunian, que con 16 años es el número 42 en juniors; y Daniil Ostapenkov, 63 en juveniles y de 18 años.

Para Schwartzman el foco no está puesto en el rival sino “en nosotros. Tenemos un equipo firme y completo para aspirar a volver al Grupo Mundial y representar a Argentina en la parte más importante de la Copa Davis”.

“Cada uno es favorito o no porque llegó a cierto nivel en su carrera. En el tenis es más difícil no conocer al rival, te hace tardar un poco más desplegar tu mejor tenis porque no tenés idea de cómo juega. Pero está claro que somos amplios favoritos y no hay ningún problema en serlos”, apunta.

Integrante de la prometedora “categoría 92” del tenis argentino, su primer acercamiento con la Copa Davis fue en 2012, cuando fue sparring en las series ante Croacia y República Checa, ambas disputadas en el Mary Terán de Weiss del Parque Roca. Su debut se produjo tres años después cuando en el match frente a Brasil perdió en el doble junto a Carlos Berlocq. Esa fue su única participación en duplas.

El número 15 del mundo tiene récord 5-5 como singlista en el certamen. De los diez partidos disputados, sólo uno no fue por los puntos. En su debut en individuales, perdió ante Dusan Lajovic 6-1 y 6-4 por el cuarto duelo de la serie ante Serbia, disputada en Tecnópolis en el mismo 2015. Su última vez en el país por la Ensaladera fue en 2018, momento en el que Argentina venció 3-1 a Colombia.

Hoy Schwartzman pelota con el 104 del ranking ATP de la misma forma que David Nalbandian y Juan Martín del Potro lo hacían con él hace casi una década. Curiosamente, hace seis meses “Peque” derrotó al propio Cerúndolo en el Argentina Open, cuando las equivalencias eran otras. El futuro luce prometedor.

Pero para adentrarse en lo que vendrá mañana, Argentina primero deberá vencer a Bielorrusia y asegurarse un lugar en los Qualifiers. La pregunta que ronda por estas horas en los pasillos del BALTC es si Gaudio continuará como capitán de Argentina.

“No se habló en el último tiempo, no sé cuál es su decisión ni de la AAT de lo que sigue en los próximos años. Esta serie define un montón de series en el futuro, que una puede ser en febrero y otras en las Finales. Ellos seguramente tendrán que hablar para ver si sigue como hasta ahora o qué planea cada parte”, responde con cierta evasión Schwartzman ante la consulta de Ámbito.

Schwartzman se retira del estadio principal, entre quejas porque alguien no arrojó una botella al tacho de basura y algunas risas. El clima que se percibe es bueno. El broche de oro sería dejar a Argentina en la elite del tenis y volver a soñar con la Copa Davis.

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