25 de julio 2006 - 00:00

Astrada dejó de ser el técnico de Central

Cansado de las diyuntivas en el tema incorporaciones con el grupo empresario comandado por Horacio Carbonari, Leonardo Astrada renunció esta tarde como entrenador de Rosario Central.

Ahora, los nombres que suenan son Edgardo Bauza -un habitué de la institución y principal arma del grupo inversor-, Néstor Raúl Gorosito, Francisco Ferraro -que hoy renunció a la selección juvenil- y Julio Falcioni.

Astrada le comunicó la decisión al presidente Pablo Scarabino luego de reunirse con Carbonari, quien ya había adelantado que se iría si el "Jefe" seguía como DT.

Así, el ex marcador central salió vencedor de esta pelea de intereses, ya que los tres millones de dólares que puso el grupo para subsanar la economía, fueron más que las expectativas que había generado Astrada.

Las demoras en la llegada de los refuerzos que pidió el entrenador encendió la alarma, mientras que la incorporación del defensor paraguayo Héctor Vidal Sosa hizo la situación insostenible.

El ex entrenador de River no quería a Sosa, algo que se conoció públicamente y elevó la temperatura del conflicto hasta que terminó estallando.

Desde el club nadie hizo declaraciones, por lo que todavía no se sabe quién se hará cargo interinamente del plantel profesional, hasta que se consiga un nuevo técnico.

Sobre ese tema, Bauza parece ser el más encaminado, ya que sería el elegido por el mencionado grupo que tiene voz y voto dentro de las decisiones de la institución "académica".

En el entrenamiento que el elenco rosarino realizó durante la mañana en el complejo de Palos Verdes, el fantasma de la renuncia empezó a rondar, ya que el DT se retiró sin hacer declaraciones.

El que sí había hablado fue el mediocampista internacional Cristian "Kili" González, que reconoció que el panorama actual no es el ideal y lo graficó con una frase que resume su estado de ánimo.

"Esto es un quilombo", comentó el futbolista cuando fue consultado acerca del malestar que se generó entre el técnico Leonardo Astrada y los dirigentes de la institución.

En un principio, González estaba entusiasmado con la base del plantel que se había armado y con su regreso al club de sus amores.

"No puede ser que pase esto cuando faltan pocos días para el comienzo del campeonato. Las cosas se deben solucionar lo antes posible, para poder trabajar con más tranquilidad", declaró el "Kily", quien además explicó que sus compañeros no están al día con los sueldos.

En ese sentido, dijo que "están llevando adelante un reclamo por el pago de los haberes adeudados desde hace cuatro meses" y aclaró que los apoya.

Por separado, en Rosario Central ya se respira el clima previo a las elecciones y la oposición estaría por unirse en contra de las actuales autoridades.

Desde la vereda opuesta a Scarabino se considera que el equipo se reforzó mal, con jugadores veteranos que están "de vuelta", aunque esas consideraciones también pueden ser interpretadas como las clásicas chicanas electoralistas.

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