Basile le marca algo a su ayudante Rubén Díaz. El técnico clasificó el partido como malo y dijo que podían jugar dos horas que no marcarían goles.
Son amigos, pero tienen diferentes formas de pensar y actuar. Mientras Alfio Basile no tuvo empacho en calificar de «malo» el partido jugado ayer, Reinaldo Merlo respondió «de eso no hablo» cada vez que la pregunta lo incomodaba y rozaba la polémica. Ya durante la semana mientras Basile le decía a un medio español que ganaban 2 a 0, Merlo respondió con un lacónico «no adelanto resultados».
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En la conferencia de prensa primero le tocó el turno a Alfio Basile que explicó: «La verdad es que los dos equipos jugaron muy mal, salió un partido trabado, friccionado y con muy pocas situaciones de peligro. El gol podía llegar por un error y nada más». Después acentuó las críticas explicando: «Fue tan malo el partido que podían haberse jugado dos horas más que el gol no iba a llegar. A los 15 minutos del segundo tiempo me di cuenta de que tenía destino de cero a cero».
Según Basile: «El partido no me gustó para nada, y estas cosas pasan cuando ninguno de los buenos jugadores que tienen los dos equipos se iluminan, vi muy pocas jugadas lucidas».
En relación con su planteo y el del rival dijo: «Mostaza Merlo paró bien a River, trató de cortarnos los circuitos en la mitad de la cancha, y aunque nosotros hicimos un buen planteo táctico terminamos anulándonos».
Después le tocó el turno a un Reinaldo Merlo que se mostró evasivo y lacónico ante cada pregunta: «No quiero hablar de Boca», dijo cuando se le preguntó sobre el planteo del rival, esbozó que «con el arbitraje sucedieron cosas que no deseo decir», tampoco quiso comentar sobre los dichos de su amigo Basile calificando de malo el partido y de la diferencia de diez puntos que separa a un equipo de otro.
En cambio dijo que «River fue el protagonistadel superclásico y tuvo las mejores situaciones de gol». Acerca de qué le gustó de su equipo contestó que «todavía estoy buscando el equipo, tengo poco tiempo de trabajo pero ya voy viendo una mejoría».
• El ex presidente y candidato David Pintado invitó a su palco al entrenador Ramón Díaz, quien llegó acompañado de su hijo Emiliano y del médico Rafael Giulietti provocando la algarabía de una centena de plateístas que le pidieron a viva voz que volviera. Ramón se cansó de firmar autógrafos. La campaña política recién empieza.
• Guillermo Barros Schelotto volvió a quedar afuera del banco de suplentes de Boca y debió ver el partido desde el borde de la cancha. Basile optó nuevamente por Marcelo Delgado a pesar del pedido de la mayoría de los simpatizantes que querían ver al mellizo contra River.
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