Un dudoso penal, y posterior gol, para el equipo de la Capital, que acaricia el ascenso a la B, terminó en escándalo. Barras y ambos planteles se cruzaron a puño limpio y el encuentro debió ser suspendido.
El partido que estaban disputando Luján y San Telmo, por la 36a fecha del torneo de la Primera C, debió ser suspendido cuando los hinchas del conjunto de la Basílica invadieron el campo de juego en desacuerdo por un penal que le dieron al equipo rival.
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El partido estaba empatado 2 a 2, pero en el minuto 43 del segundo tiempo el árbitro Leandro Rey Hilfer cobró un penal, algo dudoso, para San Telmo, el cual fue convertido por Claudio Galeano.
Es que un minuto antes San Telmo -que con este triunfo quedó cerca del ascenso a la B Metropolitana- había igualado el partido 2-2, con un tanto de Cristian Leiva.
Luján iba ganando 2-1, con los goles de Mariano Gorosito y Lucas Scarnato, mientras que Nicolás Pizarro había señalado el 1-1 para el "candombero".
Cuando el árbitro estaba por concluir el cotejo, hinchas de Luján irrumpieron en el campo de juego al desbordar al personal policial que custodiaba una de las puertas.
Incluso, desde fuera del estadio Municipal de Luján otros hinchas arrojaron piedras contra la policía, y el comisario Javier Fredes, responsable de la seccional de la zona, recibió una herida en la cabeza, pero sin consecuencias graves.
"Un grupo de inadaptados que no toman conciencia que esto es un partido de fútbol, que no pudieron asumir que -no sé si el árbitro se equivocó o no- pero que se perdió el encuentro", indicó Fredes en declaraciones a la prensa.
En ese sentido, indicó que "la gente tiene que tomar conciencia que esto debe ser un encuentro futbolístico y deportivo, y todos estos hechos son tristes para una sociedad que es violenta".
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