El juego que Argentina ganó 1-0 a Brasil, en Valparaíso, fue "el partido más difícil" del torneo sudamericano Sub-23, que se disputa en su fase final y entrega dos boletos a los Juegos Olímpicos de Atenas-2004, declaró este jueves el técnico Marcelo Bielsa.
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Fue un partido "en el que al máximo de nuestros esfuerzos y de nuestras posibilidades, notábamos que nos costaba marcar diferencia", admitió Bielsa, que fue expulsado por el juez peruano Gilberto Hidaldo, sobre el filo del final del cotejo.
Para acabar con Brasil, que tuvo varias opciones de marcar y siempre llevó la iniciativa, los argentinos combinaron "la fuerza anímica y la respuesta física", según Bielsa, también técnico del seleccionado adulto.
"Las exigencias que el equipo enfrentó son mayores a las que tuvo que enfrentar en la partida anterior", manifestó el adiestrador, que calificó de "satisfactoria" la actuación de su plantel.
Respecto de su expulsión, que le impedirá dirigir el juego del viernes frente a Chile, afirmó que "el espíritu con el que yo actué no merece castigo".
El entrenador refirió que el incidente surgió cuando al filo del partido tomó la decisión de cambiar al volante Carlos Tévez, por Luciano Figueroa, pero que "en los 2 o 3 minutos que se tardó en instrumentar el cambio", Mariano González estaba "comprometido físicamente" e intentó modificar la determinación.
Según Bielsa, los jueces le dijeron que "el cambio se hacía o no se hacía" como fue originalmente solicitado, pero al final igual salió González.
Con todo, Bielsa calificó de "positiva" y "buena" la actuación del árbitro peruano.
Argentina y Paraguay, ambos punteros de la fase final con 3 puntos, se enfrentarán el viernes en el estadio Sausalito, de Viña del Mar, y el ganador estará clasificado a los Juegos Olímpicos que se disputarán en Atenas en agosto próximo.
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