17 de agosto 2014 - 11:34

Bienvenido River Plate

La verdad es que el campeón venía golpeado. Varias partidas importantes, pocas llegadas, un calendario muy exigente para un plantel corto, Aimar que dijo no por enésima vez, y el muñeco más caliente que "bostero en fútbol argentino".

Para peor lo visto el domingo en La Plata no parecía prometer algo de buen fútbol en el corto plazo.

Pero el monumental inspira, y River jugó un primer tiempo perfecto, salvo el marcador que debió ser al menos de tres goles de diferencia.

-¡No se puede creer lo que estamos jugando! ¡Enchufadísimos!

River muy rápido, preciso, aceitado. Ganaba de abajo, de arriba, desbordaba. Vangioni, Rojas, Mora, Kranevitter, Teo, Piscu y hasta motoneta Sánchez, todos en sintonía perfecta.

A los 16 vino el gol con un centro perfecto de Vangioni y una definición letal de Teo.

-¡Gooooooooooollllllllllllllll! ¡Golazoooooooooo! ¡¿Hace cuánto que no jugábamos así?!

A los 24 un remate de Teo fue desviado por Caranta, rozó el travesaño y se fue al tiro de esquina.

En la jugada siguiente cabeceó Mercado y atajó Caranta. Dos minutos después un remate en el palo de Rojas sin arquero y sobre los 36 minutos un jugadón colectivo que no fue gol de milagro.

-¡Lo mejor de River hace tiempo! ¡Pero definamos muchachos porque esta película ya la ví mas veces que Rocky hermano! Nos comemos quichicientos goles y nos embocan de piñata al final.

Se ve un River con menos tiki tiki a los costados, más frontal, más rápido, presionando más arriba.


A los 8 minutos de la segunda etapa el arquero Chiarini tocó por primera vez la pelota con las manos, señal del dominio incesante de un River casi perfecto.

Sobre los 14 un remate de motoneta Sánchez se fue apenas desviado y el partido siguió transitando los mismos caminos, un solo equipo en la cancha a la espera que defina el pleito.

Sobre los 33 minutos la transmisión televisiva regaló un minuto sin locución con sonido ambiente que parecía trasladarnos a todos al mismísimo monumental.

-¿Qué pasó? ¿Se fue a mear este muchacho?

Y dos minutos después un golazo de Pisculichi puso fina al resultado.

-¡Golaaaaaaaaazooooooooooooooooooooo! ¡Que definición papi, lo fusiló!

Después el muñeco hizo una serie de cambio para darle pista a los pibes y guardar a los ttulares que hoy la rompieron.

¡La verdad, si me contabas este partido antes de empezar no te lo creía! ¡Cómo me gustó River hoy! ¡Lo que no sabemos es si Central jugó tan mal o el pressing de River le quitó la pelota!

Arrancamos bien de local, ganando y jugando como hace tiempo. Hay categoría arriba con Mota y Teo, firmeza atrás y un medio campo muy batallador. Si Pisculichi se afirma vamos a dar que hablar.

Lo que sí, hoy River fue River.

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